Me sofocaste con tus pétalos de piel
y mis párpados se abrieron por instinto
en el instante justo
para mirar tu sonrisa
cómplice de tu palma izquierda
que te mordía el seno derecho
mientras uno de tus dedos diestros
digitaba bajo tu selva bonsái
abriendo el flujo
que me enjuaga los besos.
lunes, 27 de octubre de 2008
domingo, 26 de octubre de 2008
Literatura Cataléptica
Si usted está leyendo esto es porqué está legalmente muerto.
No grite, de todos modos nadie lo puede oír; en su defecto podría matar del susto a quien le escuche; quien sabe, tal vez a un ser querido durante su propio funeral. No creo que eso sea algo que usted quiera llevarse a la tumba... literalmente.
Mejor tranquilícese, respire poco; el aire no es barato en estos sitios; de hecho, ya hemos comenzado a reciclar.
¿Sabía usted que, antiguamente, enterraban a la gente con una cuerda atada a la muñeca y unas campanillas del otro extremo y fuera de la lápida? ¡Ah, que tiempos aquellos! ¿No es verdad que hubiera preferido vivir sin microwave, sin Internet, sin CD, PC, DVD ni MP3 a cambio de haber sido enterrado con unas campanitas de aquellas atadas a la muñeca? ¡Bendita ignorancia! ¿No?
Imagino que dejaron de hacerlo por respeto a los sepultureros. ¿Se imagina una noche de viento en el panteón? Ni modo de sacarlos a todos para ver si alguno está vivo. A mí me causa gracia la imagen de un día lluvioso, las campanillas hacen fiesta porque todos los difuntos quieren escurrir lluvia por el descarnado...
Cambiando de tema. ¿Cómo está su manicure? Espero que sus deudos no hayan escatimado en esto, pues dicen algunos que cuando escasea el oxígeno le da comezón al ataúd y uno debe rascarle pronto la madera, antes de quedar contagiado de esta roña y caer en la trampa de restregar la cara contra los dedos; esto sólo hace que el malestar penetre a los músculos faciales y se convierta en vitíligo o en maldeltopo.
El Síndrome del Topo, o maldeltopo, consiste en la imperiosa necesidad de cavar, excavar y socavar. A veces la Mafia Italiana la provoca en sus condenados para que sean ellos quienes caven sus propias fosas y el sicario no ensucie su impecable Armani. Pero cuando un cataléptico que la padece y se topa con la madera al intentar cavar, brota en él creencia de que la cura se halla en un punto no definido entre la epidermis y la dermis del rostro propio. Por eso es que suelen enterrar las uñas en su frente, justo debajo del cuero cabelludo, y trazan surcos desde ahí hasta la barbilla. También se sabe que los músicos que la padecen, aun cuando jamás se ejercitaron como artistas, se rasguñan pautas en el cuerpo.
Un buen manicure evita que los ojos se atoren en las uñas.
En realidad no sé porqué le estoy escribiendo esto si está muy oscuro para que usted lo pueda leer.
(Nota: Si usted ya está muerto por favor haga caso omiso de la presente).
No grite, de todos modos nadie lo puede oír; en su defecto podría matar del susto a quien le escuche; quien sabe, tal vez a un ser querido durante su propio funeral. No creo que eso sea algo que usted quiera llevarse a la tumba... literalmente.
Mejor tranquilícese, respire poco; el aire no es barato en estos sitios; de hecho, ya hemos comenzado a reciclar.
¿Sabía usted que, antiguamente, enterraban a la gente con una cuerda atada a la muñeca y unas campanillas del otro extremo y fuera de la lápida? ¡Ah, que tiempos aquellos! ¿No es verdad que hubiera preferido vivir sin microwave, sin Internet, sin CD, PC, DVD ni MP3 a cambio de haber sido enterrado con unas campanitas de aquellas atadas a la muñeca? ¡Bendita ignorancia! ¿No?
Imagino que dejaron de hacerlo por respeto a los sepultureros. ¿Se imagina una noche de viento en el panteón? Ni modo de sacarlos a todos para ver si alguno está vivo. A mí me causa gracia la imagen de un día lluvioso, las campanillas hacen fiesta porque todos los difuntos quieren escurrir lluvia por el descarnado...
Cambiando de tema. ¿Cómo está su manicure? Espero que sus deudos no hayan escatimado en esto, pues dicen algunos que cuando escasea el oxígeno le da comezón al ataúd y uno debe rascarle pronto la madera, antes de quedar contagiado de esta roña y caer en la trampa de restregar la cara contra los dedos; esto sólo hace que el malestar penetre a los músculos faciales y se convierta en vitíligo o en maldeltopo.
El Síndrome del Topo, o maldeltopo, consiste en la imperiosa necesidad de cavar, excavar y socavar. A veces la Mafia Italiana la provoca en sus condenados para que sean ellos quienes caven sus propias fosas y el sicario no ensucie su impecable Armani. Pero cuando un cataléptico que la padece y se topa con la madera al intentar cavar, brota en él creencia de que la cura se halla en un punto no definido entre la epidermis y la dermis del rostro propio. Por eso es que suelen enterrar las uñas en su frente, justo debajo del cuero cabelludo, y trazan surcos desde ahí hasta la barbilla. También se sabe que los músicos que la padecen, aun cuando jamás se ejercitaron como artistas, se rasguñan pautas en el cuerpo.
Un buen manicure evita que los ojos se atoren en las uñas.
En realidad no sé porqué le estoy escribiendo esto si está muy oscuro para que usted lo pueda leer.
(Nota: Si usted ya está muerto por favor haga caso omiso de la presente).
lunes, 20 de octubre de 2008
Hinchado de Ganas
Abrí los ojos hinchado de ganas.
Con 1 pincel cargado
dibujé tu silueta sobre tu piel.
Junté con una línea
los huesitos de tus tobillos,
de tu cadera
y tu clavícula
como inventando tu constelación.
Recorrí el contorno torneado de tu cintura.
Tracé un triángulo
de ombligo a pezón
a pezón a ombligo;
una línea en tu vientre
y una cinta de moebius
alrededor de tus pechos.
Subí por tu cuello
y en el rostro
te delineé los labios
hasta que abriste tu rostro
dilatada de ganas.
Con 1 pincel cargado
dibujé tu silueta sobre tu piel.
Junté con una línea
los huesitos de tus tobillos,
de tu cadera
y tu clavícula
como inventando tu constelación.
Recorrí el contorno torneado de tu cintura.
Tracé un triángulo
de ombligo a pezón
a pezón a ombligo;
una línea en tu vientre
y una cinta de moebius
alrededor de tus pechos.
Subí por tu cuello
y en el rostro
te delineé los labios
hasta que abriste tu rostro
dilatada de ganas.
lunes, 13 de octubre de 2008
Desperté
Desperté
con la mirada rebotando en tus nalgas,
el aroma entre tus piernas,
enterrado en mi nariz
y mis orejas escuchando a tus muslos
para rascarte la vulva
con la lengua.
con la mirada rebotando en tus nalgas,
el aroma entre tus piernas,
enterrado en mi nariz
y mis orejas escuchando a tus muslos
para rascarte la vulva
con la lengua.
sábado, 11 de octubre de 2008
Sólo Vine a Dejarte unos Libros
Sólo vine a dejarte unos libros
y de paso a dejarte en paz.
Te traje también unas fotos,
tu forever y un adiós.
Perdón si no traigo calma,
creí que sería más fácil;
tampoco traigo kleenex,
por favor deja de llorar.
Para ti ya no hay mas yo,
tu nosotros lleva un él
y tú te ves tan tú.
tan más sin mí
que no sé qué pasó.
Sólo vine a dejarte unos discos
y de paso a dejarte ir.
Te traje también un beso,
no sé de donde salieron los demás.
Creí que sería más fácil,
te dejo mi tequiero
y tu yotambién en el buró.
Por favor deja de llorar,
pásame mis zapatos y mi pantalón,
deja que me lleve tu recuerdo,
deja que me lleve tu saliva,
deja que me lleve esa botella,
deja que me lleve la chingada...
y de paso a dejarte en paz.
Te traje también unas fotos,
tu forever y un adiós.
Perdón si no traigo calma,
creí que sería más fácil;
tampoco traigo kleenex,
por favor deja de llorar.
Para ti ya no hay mas yo,
tu nosotros lleva un él
y tú te ves tan tú.
tan más sin mí
que no sé qué pasó.
Sólo vine a dejarte unos discos
y de paso a dejarte ir.
Te traje también un beso,
no sé de donde salieron los demás.
Creí que sería más fácil,
te dejo mi tequiero
y tu yotambién en el buró.
Por favor deja de llorar,
pásame mis zapatos y mi pantalón,
deja que me lleve tu recuerdo,
deja que me lleve tu saliva,
deja que me lleve esa botella,
deja que me lleve la chingada...
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