martes, 30 de marzo de 2010
El Cuarto de Triques
domingo, 30 de agosto de 2009
Embotellado
malencarado, malandro, maltrecho,
maldito, mal cogido y bien tomado,
el humor de pitufo gruñón,
el aroma a cerveza o mezcal,
aserrín y jabón de motel.
La costumbre de nunca peinarte
y embotellarte cada fin de semana
en tu buró, en la barra de un bar
o dónde quiera que puedas meterle
la lengua a las botellas
hasta matarlas de sed
para luego preñarles el culo
con versos bluseros tallados
en acordes, madera o papel.
Conozco un montón de motivos
para comprarte un pasaje de ida
y mandarte de viaje a traernos postales
con el paisaje de un basurero pegado en la pared.
Tu crítica cáustica, nociva, incisiva, sincera y certera,
tus mañas al pervertir señoritas perversas en el internet,
tus broncas borrachas de calle,
los ojos morados de Fulano de Tal,
la posesión ilegal de esa hierba
que pone a reir a los compas abstemios,
tu afición por el adulterio
con aburridas esposas de oficinistas,
tus homicidas pedos de birria,
tus atentados contra la moral,
el terrorismo contra los beatos y malos poetas,
tus mentadas de madre al dios de los justos,
tus insultos, tu lengua de perro,
tu complot para hacer la viudez
de aquella que es mi mujer,
tu manía de molestar a la gente decente
e incluso el mejor argumento podría ser:
¿Por qué no?
Pero tenías que caer
en la boca neurótica,
en el dedo en la calle,
en la peor pesadilla de los inocentes,
en el teatro de las autoridades.
Estalló una caguama en tus manos
en fragmentos de risa
y la prisa de un mal abogado.
Te mandaron con todo pagado
al hotel de los criminales,
eres huésped de honor
pero sin tus credenciales de gente importante.
Tú que presumías de rudeza
te descubriste más light
que el Hijo del Santo.
Pero volverás a tus viejas costumbres,
a fumar de prestado y jurar que lo vas a dejar,
a escupir en la calle y en los escenarios,
volverás a orinar en un vaso, a patear a los gatos,
a bañarte dos veces al día sin ir al gimnasio,
a poner veladoras en la ventana para Soledad,
a llamar a Consuelo y Manola
para inventarse juntos un ménage à trois,
a cantar serenatas a nadie en el auricular,
volverás a discutir sobre estética y arte
citando a Kant, a Nietzche y a Focault,
a esculpir tus albures en madera y palabras,
a fajarte con la sirena roñosa y chimuela,
de escamas enmaderadas y versos tatuados,
a molestar descaradamente a la gente decente,
y a embotellarte cada fin de semana
en tu buró o en la barra de un bar.
Más te vale escapar,
debes ponerte a vestir niños-dios
nos debes también una ronda en la cantina,
yo te debo el mezcal en cualquier Cervantino,
y juntos debemos embotellarnos
en un frasco de ron.
domingo, 15 de marzo de 2009
Nochectario
Nos mora el cielo endianado
y los nochectos grillan
sus patarritas.
Vámonos al dormiguero
para orugarnos en el mantullo
de tu camantis.
Lluéveme de libésulos,
salpícame tus cariposias,
cocúllame con tus risiérnagas
hasta que gusueñes
sin lagrimoscas,
con una sonrispa
en tu bocatarina.
Yo te espantaré los malquitos
mientras trabejo garabañando
estos escaraversos
antes de que llegue el sol nochecticida.

La imagen es la ilustración ke Alex hizo para acompañar al Nochectario en la antología http://poesiacero. Aun no se si me gusta, pero ahí se las dejo.
Les dejo también una crítica que hicieron en la UACM del mismito poemito:
Del Nochectario
Con estas Jitanjáforas es suficiente para saber que se trata de un poema de amor en un universo de insectos, porque el campo semántico nos remite a dicha interpretación. Comienza hablando de cómo es el cielo y qué lo rodea. En la segunda estrofa, hace una invitación a explorar el dormiguero, o quizás a estar juntos como orugas en el manto de una cama. En la tercera estrofa hay un “yo” que se remite a un “tú”, que pide que se concentren en el amor con muestras de afecto al estilo insectívoro. En la última estrofa, el narrador se anuncia como aquél que hace versos para quitarle el dolor a la persona amada.
La jitanjáfora de este autor nos permite descubrir la sencillez con la que se puede crear un poema, muchos escritores han utilizado este tipo de poesía lúdica, porque es una forma divertida e interesante de crear palabras. Altazor, de Vicente Huidobro es una de las obras más representativas en jitanjáforas, así como el poema Pena Bienhallada, de Miguel Hernández que habla de la ojinegra oliva, la boquitierna tórtola y la dulciamarga luz.
Las jitanjáforas son una forma común de escribir poemas, y quizás también una de las herramientas literarias más interesantes que existen. Sin embargo, es necesario que este juego de palabras sea empleado con eficacia. El lector puede caer en una especie de insomnio si no sabe qué quiso expresar el autor. Me parece que Nochectario está bien construido, pues a pesar de ser un poema sencillo, cuenta con los elementos que se requieren para ser considerados como un juego de palabras con características lúdicas.
La aportación del poema Nochectario es de interés porque además de que el autor nos muestra su destreza en juegos de palabras, también aporta algunas estrategias literarias, como por ejemplo, la descripción y la narración; hay un inicio in media res, un conflicto representado por un deseo de poseer, y un manejo de voces narrativas.
Es sabido que cuando se emplean las figuras retóricas, de manera audaz, el sentido es práctico, los resultados son mejores y no es necesario pensar en lo que habrá de fondo. La riqueza de estos juegos, radica en lo que habrá de generarse de manera espontánea y candorosa. Probablemente Mauricio Jiménez no tenía en mente proponer un poema con características específicas, salvo en el caso de las Jitanjáforas.
Lo que en verdad es atractivo en el poema Nochectario, es que la sencillez del poema no depende de la cantidad de versos y del gran y aparatoso manejo de la lengua. El poema está cargado de significado por los neologismos que emplea el autor, haciéndolo interesante, a la vez de que uno se siente comprometido en el juego de descifrar cada palabra nueva. Tiene ritmo y sentido, y para ello no fue necesario proponer una cantidad enorme de palabras, sino simplemente reunir las adecuadas y tomar partido como en un juego de cartas para ver donde quedaba mejor cada idea.

Esta imagen es un alebrije que hizo mi amigo el Alebrijero, lo encontré buceando en una de sus páginas y me gustó para colgarla en el nochectario para atiborrar más este atiborrado post, sirve ke me doy mi lugar y hablo del mismo.
Me resultaron simpáticas algunas de las interpretaciones de Fátima, no es mala leche, es falta de contexto, como anota Corvan en los comentarios, pues se trata de un texto para mandar a dormir a mi IJ. Desde hace mucho no me importa lo ke le kieran colgar a mis TxTTs, de hecho, me fascina que los demás les encuentre otras lecturas.
Sin embargo, desde el principio están las pistas: Nos mora el cielo endianado. Mora, de habitar y de Moro, morisco, Mauricio. Diana, nombre romano de la diosa lunar y nombre propio de una La Diampira. No hay gran ciencia, sólo basta conocerme un poquito.
viernes, 9 de enero de 2009
Poema Deslenguado
te aventaría mi boca,
me embarraría en tu cara
para meterme en tus labios.
Me cogería tu boca con mi lengua,
chuparía la tuya como caramelo,
la mamaría como pezón.
Lenguetearía tu paladar
paladeando tu lengua.
Colgaría tus dientes de mis labios,
apresaría tu lengua en mi boca,
la mordería para arrancártela a besos
y comunicarnos con gemidos,
que los um, ah, mmm, ayayay
fueran nuestro único lenguaje.
Me quedaría un largo rato
pegado a tu cara,
masticando tu beso.
Aunque eso signifique un poema menos...
viernes, 21 de noviembre de 2008
Anzuelo de Silbidos
Tus nalgas
corazón
tienen imán de miradas
y se me antoja agarrarlas
para almohada
o cojín.
Eres un anzuelo de silbidos,
mammmita,
con cabello en hebras de obsidiana
que serpentea en cascada,
ojos carbones vivos,
la piel de miel lechosa
relamida,
boca como de ventosa
y labios caramelo
como para lamer.
Tienes un abrazo telaraña
que me invita a encerrarnos en capullo
y dos pechitos jitomates
con el tamaño justo
para llenarme la boca
de tu leche de mariposa
dejando uno libre
para compartirlo.
Porque compartimos la mitad
de tus gustos bicicleta
y me pierdo pensando
que nos pedaleamos el placer
disputándonos el centro
de un tercer par de piernas.
Cuando quieras te invito
a inventarnos el cariño,
las caricias
y a jugar billar
a tres bandas.
jueves, 29 de mayo de 2008
Serena
Serena, Sirena,
ya sabremos salir del pozo.
¿Ves ese punto de luz?
Es el huevo luminoso
donde duermen nuestros sueños.
Seré nado y nadaremos
cuando suba la marea.
Sumérgete en mis brazos
si sientes que te mareas.
Merecemos mucho más
que meros sueños
pero serénate, Sirena,
serenados llegaremos.
Yo
soy
sincero
si te digo
que quiero
contigo subir
hasta el punto de fuga
donde trazamos nuestro sueños.
¿Ya viste que cuando cantas
sube pronto la marea?
Serénate, Sirena,
conserva la esperanza
y nadaremos abrazados
como espermas en pos del cigoto,
ese punto de luz
que se gesta en tu vientre.
Serenada lo verás.
Sirena, se sincera,
se congruente con tus sueños.
La tangente nos aleja
y nada haremos separados.
Somos seres escogidos,
lo saben tus ojos y tus senos
que sueñan con mis hijos.
Suerte y serenidad me faltan,
me falta fortaleza,
me falta la luz de tu voz.
Sin ti ya no se nada.
¿Sin ti hacia dónde nado?
Sirena no te sumerjas,
no me dejes a la deriva.
¿Sin ti a dónde he de llegar?
Se que decir lo tengo todo,
sin ti ¡ay! es decir no tengo nada.
¡Sirena, seré nada sin ti!
¡Sirena!...
Nada...
Nada serenada, sirena...
Nada...
Seré nada...

El 25 de noviembre del 2002 mi mujer me mandó a un lugar llamado La Chingada.
Llevaba varios días actuando muy raro, como si yo le fuera insoportable. Como yo no quería perderla, me dediqué a hacer una serie de payasadas que debí hacer antes de sentirla lejana y ajena, chingo de detalles que no tuve mientras estábamos bien, meras patadas de ahogado, la neta. El último fue llegar a su casa guitarra al hombro (¡sí, GUITARRA!) para cantarle ¿Dónde Pongo lo Hallado? del Silvio, rola que me había estado aprendiendo porque se la quería dedicar el 29 de noviembre durante cierto homenaje al Silvestre. El caso es que el 25 de noviembre llegué con Jezebel (mi lira) pa cantarle a mi Flaka. No me dejó. No me dio ni tiempo de despedirme, es más, ni se enteró para qué llevaba la guitarra.
Me hice el digno, tomé mis cosas y me fui (no sin antes decirle algo muy, pero muy feo que no les pienso platicar).
Con la desesperación escribí Serena y decidí estrenarlo en el mentado homenaje, manke ella no estuviera presente.
Sí estuvo, y también le canté ¿Donde Pongo lo Hallado? ganándome el coraje de los ke sí cantan porque... ya me estoy desviando, esta era una historia triste.
El caso es que el 29 de noviembre quedé de verme para un café con Jorge Casarín y el muy jueputa (bueno, eso no es nuevo) llegó con la Flaka a nuestra cita. Me reservé la mentada, revisé mis mensajes en el celular, se bajaron del coche, lo saludé, la saludé, él se metió por un café y ella me extendió un sobre revelados antes de que yo encendiera un cigarro y después de que me dijera que no podía fumar...
POSITIVO decía el mensaje en el sobre...
lunes, 24 de marzo de 2008
Brillo Labial
Si llego tarde a la hora del amor,
no me esperes,
comienza sin mí.
Quita esa almohada de entre tus piernas
ponla bajo tu lumbar,
junta tus tobillos,
apunta al techo con las rodillas
y tus copas.
Posiblemente entre tus pechos
encuentres el broche de tu sostén,
suéltalo,
quítalo,
libera a las gemelas,
gímelas sentir,
parpadear y levantarse
al contacto con tu blusa.
Y ya que hablamos de la ropa,
busca entre tus muslos
la costura…
la bendita costura que vive
justo debajo del tiro,
en la intersección de tus piernas,
crúzalas,
ténsalas,
relájalas…
Cuando te hartes,
desenfúndate toda.
Busca tus latidos entre tus pechos
y traza un surco con la almohadilla de tu palma
hasta presionar tu pubis.
Desde ahí
desenrolla tu mano
y tiende tus dedos
como calando tu carne
y busca tus latidos entre tus labios.
Abre el cajón de tu buró
y busca el plumón Berol Profesional
(wide & broad)
que guardas en él.
Sácalo,
que no te apene su frío metálico,
tápalo bien,
escribe sobre tus labios mi nombre,
o mejor aún,
el de tu fantasía favorita
dentro de ti.
Abúsalo hasta que la espalda
te reclame,
entonces gira,
levanta las caderas
r
d e
i s
b b
u a
j l
a a
. d
u i
n l
a l
. a con tu
espalda.
Desliza la yema de algún dedo
desde el centro de tus nalgas
hasta el timbre de tu hedonismo,
regálale circulitos,
abusa de él,
antes de devorarte.
Híncate sobre el colchón
y monta tu mano,
atrápala con tus muslos.
Túmbate de costado
siente tus contracciones,
juégate
júgate.
Saca tu dedo despacio
y con su huella digital,
unta ese brillo labial
sobre tu boca,
aspirando tu aroma
y preparándome un beso.
jueves, 13 de marzo de 2008
Quiero Conocerte
en el sentido bíblico de la palabra.
Descubrirte de ropa
y de caricias usadas.
Mariposearte la panza,
empalagarte los besos,
empatar nuestros ombligos
ensabanados.
Abrazar tus pechos con las palmas,
ensalivarte la zanja ente ellos,
circularlos en círculos de baba
y beber hasta terminarme de criar.
Caminar la boca por tu vientre
hasta besar los pies del hijo
en la señal de la cruz.
Separar y levantar tus tobillos,
calzarme tus corvas en los hombros,
poner una garra en cada nalga
y relamerme nuestros labios
y mis dedos.
Quitarte el frío con mi peso,
pelvisearnos en vaivén,
besarte la punta de la lengua
con mi aroma tuyo
y lamerte los oídos con jadeos.
Salir y rodar.
Que pruebes en mí
el sabor de nuestras ganas
y mi orquídea.
Cubrirme con tu abrigo de piel.
Que te creas mi taparrabo
y a mí tu mecedora
mientras miro tus pechos que me miran.
Que gires sobre tu eje
marcado por mi mástil
para regalarme el cuadro
arañado de tu espalda,
el paisaje de tus nalgas devorándome.
Que tus caderas
en reversa
subrayen
con tu rastro nectarino
mi torso
de mi pelvis
hasta mi cara.
Sentir tus senos en mi vientre
y a nuestras espaldas formando
el símbolo del “igual que”
mientras oralizamos el amor
con las bocas ocupadas.
Soñar por un rato
en un abrazo de tamal.
Despertar con las ganas no saciadas
y convertirnos en coito
hasta que las nalgas nos aplaudan.
jueves, 28 de febrero de 2008
Besos Violeta
Cuando el hartazgo agite mis pasos
hacia la esquina de tu calle
y los ojos me chiflen avisando tu partida,
llevaré mis ganas junto a tu cadera.
Mataré tu grito con tus besos en mi palma,
te llevaré cintura al hombro
hasta una esquina apagada
dónde pueda recargar el perfil de tu rostro
y tus pechos afilados contra la pared.
Me meteré en tu falda
para rasgar tus medias
y te jalaré del pelo para mirarte
y meter mi beso en tu boca.
Rasguñaré tu blusa,
te romperé el sostén
y jugaré mi lengua en tus pezones
mientras mis dedos se humectan
del miedo entre tus piernas.
Tumbaré al suelo tus nalgas,
abriré tus rodillas
y con el cinturón a media pierna
me meteré en tus muslos
hasta arrancarte espasmos rabiosos
entre besos violeta.
Y si después de mirar mi semilla
confundirse con tus lágrimas de rimel
soy incapaz de gritarte mi amor,
entonces,
y sólo entonces,
te daré la razón
y comenzaré a creer
que sólo estoy obsesionado.
jueves, 21 de febrero de 2008
Nolevilalengua
No
le vi
la lengua
...
Le vi sus ojos,
sus manos,
su sonrisa,
el cuello,
los huesitos de la cadera
las nalgas,
y el ombligo.
Pero...
...no le vi la lengua...
...y mira que se me antoja...
¿Bailaba?
Temblaba.
¿De frío?
De miedo.
Aunque...
Sus pezones me gritaban
debajo de su blusa,
parecían querer
rasgarla,
morderla,
romperla,
dejar de besarla
para salir
a saludarme
...
No sé
si lloraban de frío
o sudaban de calor,
pero gritaban
y yo,
sordo
como soy,
no les entendí
...
No supe si querían
que les cobijara el frío
o les bebiera el fuego
...
Ante la duda me detuve
y ella me desdudó
dudando.
Le di
muchos
besos
de celofán
en la boca
y ella se untó
otros tantos
en el labios.
Buscó en la bolsa trasera
de su pantalón hippie-vaquero
los besos que le había dejado
colgados
en las pestañas
y en los aretes.
Besos tramposos
y tan bien entrenados
que se
e
s
c
u
r
r
e
n
de sus lóbulos
a sus labios,
de sus ojos
a sus senos
y de su pantalón (mmm)
a su vulva,
luego vuelven a la bolsa.
Yo saqué su mano
con mi mano
y me la puse
como muñeco guiñol,
como títere transa
y comencé a acariciarla toda
con sus manos.
Tocamos sus nalgas,
agarramos sus caderas
apretamos sus pechos
y con los dedos
meñique
y anular
mordimos sus pezones
antes de penetrar
su ombligo
con el cordial,
antes de permitirme
besarse
nuestras manos
con sus muslos.
Y
yo
le daba besos
de celofán
en el cuello.
Y
ella,
sucia de sus manos
y mis caricias,
tomó un baño
y me olvidó...
Pero sé
que a veces me recuerda,
o a mis besos,
se llevó mis besos más sabrosos,
mis caricias más cachondas
en la bolsa trasera
de su pantalón
...
Debe utilizarnos
cuando tiene frío
o calor
o sed
o soledad
o simplemente
cuando quiere
recordar
aquel día
en que no le vi la lengua
...
...y mira que se me antoja...
Evolo
jueves, 31 de enero de 2008
Amnesia
Primero se olvidó de saludar,
pasó de besar mejillas
a mirar gente intermitiendo.
Le parecía que todos
habían estado ahí desde siempre,
la mesa, los hijos, la lámpara...
El tiempo que se ahorraba en el saludo
lo aprovechó para olvidar cosas inútiles
como la tabla del 12,
el valor y significado de pi
la raíz cuadrada de 81,
el número de versos que componen un soneto,
la existencia del punto G,
cómo andar en bicicleta,
el nombre del presidente,
los usos del verbo "tubí",
su RFC, el CURP....
Después olvidó cosas tan importantes
como su programa favorito,
el número de su casa,
la ubicación de la tortillería,
la cantidad de pastillas que tomaba a las 6,
ponerle dos gotas de cloro al agua,
dejar la propina para el güey de la basura
y el nombre del cartero.
Un día olvidó jalar la palanca del baño
y otro dejó la luz del portón encendida.
Cuando perdió sus llaves
y el carnet del hospital
se olvidó de descansar
hasta que no recordó lo que buscaba;
entonces perdió peso,
preocupaciones
y todo cuanto pudo
hasta que supo que todo iba bien.
Un día no recordó el nombre
de los labios que le alisaban la frente
y decidió olvidar los días
las horas, el año,
su edad
y su propio nombre.
Y se olvidó de comer
por buscar las cosas importantes
e imprescindibles:
su pijama,
sus piernas,
su corazón,
su pasaporte,
su alma...
Se olvidó de respirar
y se fue de viaje.
viernes, 11 de enero de 2008
La Resaca
re c k,
la resaca me atormenta,
la tormenta me saca de quicio,
el juicio me asusta,
el vicio me gusta
degustar leopardos en tanga
y el tanguar de mandarina:
tanjarina tan tajante;
delante, debajo,
abajo de ti
el timbre suena,
sueñas despierta
—revienta un globo—
el bobo está lento,
el talento escondido;
jodido el diablo,
le hablo, a dios,
los dos responden:
"…el orden lo altera el producto…"
el fruto: manzana;
malsana obsesión,
oblación,
¿o blasón?
¡oh, blasfemia!
la fe mía se agota
gota a gota,
la copa está rota,
la rota el arcano,
el mago con un tarro
de vino, divino
y dijo: "…joder con dones…"
don del solsticio,
soltó soledades
de edades con sed
y sedimentos…
mientras tanto
se las miento,
me lamento
y miento
al ser "sed
sólo dos
y el uno para el otro,
sed nosotros"
saciar su sed
de cerveza,
de ser beso;
ve solamente
la mente, ni lamenta
nicotina, mentiras
me tiran; ¡ah dioses!
me olvidan, me fraguan,
me friegan; frustrado,
mi hado adolece
porque duele
la carencia
de querencia
queriendo saber besar,
beber tu olor
sin dolor de cabeza
que besa y provoca
a tu boca a hacer reo
al deseo de ser yo
cual sabio resabio
que loco te toca
y muere al saber
que quiere besar
tu boca reseca,
re c k...
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jueves, 8 de noviembre de 2007
Me Dueles Dulce
Me Dueles Dulce
A veces me parece
que te pareces a mis besos.
A veces me duelen los pezones,
se me agrietan por la falta de tus dientes
y me lloran cuando grita tu saliva.
A veces me pesan los brazos,
me sudan las uñas,
me tiembla la cartera
y te me hinchas en los ojos.
Entonces...
estornudas un suspiro
que te pica en la nariz
y me clavas tu sonrisa.
Y yo te lloro en una lágrima gorda
que se disimula como beso
entre mis labios y tu frente.
Cuando te escondes de mis niñas
te busco a tientas en otra piel,
en otro nombre,
en otra casa
y apareces debajo de unas pestañas
rizadas y risueñas.
Cuando tú eres la que cuenta
me escondo detrás de tus orejas
(búscame si quieres que me calle).
A veces me exprimo la lengua
y parece que me miras como cosa seria,
con tus ojos profundos
que sé que saben cuando miento...
...porqué a veces
te hablo de arte y de la vida
como si yo supiera de esas cosas.
...porqué a veces
me creo tu guardián y tu maestro,
pero eres tú quien me da el oriente.
...porqué a veces
te digo: "Tengo miedo",
y lo que tengo es hambre,
o es sueño
o frío...
Y tú te ries cuando me descubres
y yo me siento tan tonto,
como quien descubre el hilo negro,
que mejor me vuelvo risa
y me unto a tus mejillas
en dosis controladas.
A veces creo que se me inflama el útero
y me empuja las tripas a la espalda,
me dan calambres en el corazón
y luego tose...
Pero no te angusties,
no se trata de algo serio,
sucede que a veces
se me hace espesa la sangre
y en la aorta se me atora.
Entonces te inhalo
y te me diluyes en las venas
y me vuelvo ligerito
porqué dejo de extrañarte.
Por eso quiero llevarme tu aroma
en las comisuras de mis dedos.
A veces me punza el ombligo
y te extraño sin que me faltes.
2003
Cuando terminé este texto me parecían claras la intención y la dedicatoria, sin embargo, cuando lo leyó el HACS lo interpretó como un texto de corte amoroso y tengo entendido que incluso lo llegó a dedicar. Por si fuera poco, cuando grabé este texto en el 2006 y lo comencé a difundir, una amiga de Tabasco me mandó un mail diciendo que ya le gustaba el poema leído, pero que en mí voz le había parecido "extraorgásmico"...
Imaginen mi asombro
