miércoles, 6 de mayo de 2015
Las Moroaventuras en el Metro
jueves, 4 de septiembre de 2014
Las Moroaventuras sobre ruedas
El caso es que hace un par de semanas me enteré que las bicicletas no debemos circular por camellones y, respetuoso que es uno, desde ese día voy rodando por el arroyo en la carrera suicida contra el que trae coche y prisa. Porque soy peatón y metronauta, pero en las mañanas me convierto en cleto para atravesar Hipstertitlán (aka: La Condechi) con la magia de Ecobici. Uno pensaría que en esta zona los vehiculeros están más sensibilizados a compartir la vía con los inmamables ciclistas. A fin de cuentas, cuando la convivencia es continua termina imponiendo la norma.
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| Aun así esto me parece demasiado mame. |
Hay unos que sí y otros que no, como siempre. Hoy por la mañana venía plácidamente pedaleando cuando a wild camión de la basura appears! en mi camino. El camión estaba estratégicamente posicionado para estorbar con toda la eficacia que le permitía la calle, su tamaño y su labor indispensable para la ciudad. Aprovechaba una entrada, el arroyo, los autos estacionados y sólo dejaba un espacio calculado para que pudieran pasar los coches sin tener que recibir mentadas de madre y claxonazos. Un genio moderno justo frente a mí. No tenía manera de sortearlo, comencé a bajar la velocidad y estaba dispuesto a hacer un alto total porque en el carril que tenía el paso libre venía un automóvil y hubiera sido estúpido e irresponsable de mi parte invadir su camino por pensar que ese hombre no merece la venia de una senda libre por venir sentado en esa máquina de la muerte mientras que yo, un prohombre consciente, ecológico, un ser elevado, un ente superior, debe detener su rodada y esperar.
Pasó algo que no esperaba, el conductor me cedió el paso. Neta era lo más humano, lo más lógico, lo más amable. La bicicleta aprovecha el impulso, la inercia, aprovecha el movimiento para mantener el movimiento y la fuerza depende de un par de piernas. El automóvil también, pero el esfuerzo del conductor es nulo, consiste en mover el tobillo. Se lo agradecí con un gesto y le eché galleta para poder pasar el camión y dejarle el paso libre. Lo mínimo que me correspondía. Seguí mi camino.
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| Más divertido que ver el osito en el carrito. (Foto: Picho). |
Pasando Tamaulipas (donde está la gloriosa esquina donde se pone Cata con sus deliciosas tortas de chilaquiles… y la iglesia donde mis padres se casaron), Alfonso Reyes parece adelgazar un poco, siento que los carriles se hacen más estrechos y siempre hay una fila de autos estacionados que deja sólo un carril para circular. Entre los vehículos aparcados que no se moverán y los vehículos detenidos que esperan la luz del semáforo para moverse libremente queda el espacio suficiente para que una bici o una moto circulen sin broncas. Y ahí iba yo, circulando sin broncas, sin prisas. Aún pensaba en el sencillo acto de buempedismo anónimo que me acababa de beneficiar.
En eso un taxi da vuelta y se incorpora a Alfonso Reyes, pero sépase que el conductor no era uno de esos idiotas convencionales que siguen las reglas, ¡no! Este nuevo personaje era todo un artista de la revolución, de los que ya no hay. Considerando que era demasiado mainstream circular en la fila de vehículos de peso considerable, este artífice del volante decidió circular sobre el canalillo que se forma, así evitaba depender de la corriente para avanzar… un poco. Ya establecí que es pequeño el espacio, un auto no cabe bien esa parte, sí, avanzaba un poco y se frenaba pocos metros adelante ¿por qué? ¡Por que no cabe un puto coche! Pero el pinche aferrado no dejó el puto espacio, consideró que era más importante que él avanzara lentamente y joder a, digamos, un gordo ecobicicletero parándose cada 20 pinches putos metros. Uy, putamadre, no te vayan a ganar tu lugar en la fila derechito a la verga. Así avanzamos lentamente durante un buen rato porque el cabrón no dejaba espacio alguno para poder escabullirme.
A punto de llegar a Mazatlán pude hallar un espacio para ratonearle y poder rebasar al caballero. Me escurría entre él taxi y otro vehículo cuando descubrí que el tipo tenía la ventana abierta, al pasar a su lado proferí con melodiosa voz un sencillo “Ah, como estorbas, cabrón” y seguí mi camino. Nunca lo hubiera hecho. Sospecho que algo no funcionaba bien con sus oídos y que donde yo dije que estorbaba él entendió que su madre era tan pendeja que lo cagó en lugar de haberlo parido. Primero el cabrón me tailgateó lo que pudo de Mazatlán a Pachuca. Llegado a este punto ya no pudo porque había más autos, pero me mentó sonoramente la madre con el claxon. Para cruzar Patriotismo se hace un entramado chingón porque la mayoría de los vehiculeros piensan que podrán pasar y entorpecen chulísimo el tránsito. Yo pude pasar, él se quedó del otro lado.
Continué mi ruta, atravesé Patriotismo, Circuito Interior, Pedro Antonio de los Santos y entré a la San Miguel por José María Tornel donde hay un carril, ahora sí, exclusivo para bicicletas. En eso *pausa dramática, cambia la luz, todo oscurece, la música genera tensión en el ambiente* se me empareja el pinche taxista e intenta invadir el carril, unos topes como los del Metrobús se lo impidieron. Pero ahí iba el muy orondo. Aprovechó la ausencia de topes en la entrada de una casa para cerrarse frente a mí y yo lo esquivé sencillamente sin dejar de pintarle dedo al pasar frente a él. Se arranca de nuevo y que sigue gritándome mamadas, emparejándose, siguiéndome. Di vuelta en Protasio Tagle y esperé que el tipo diera por terminada su cacería y se siguiera de largo (yeah, sure!), el cabronazo me seguía y mentaba madres, exigía que me detuviera. Yo me seguí de largo. Al llegar a la esquina con General León le hice creer que seguía derecho y viré en el último minuto. ¡Pos se detuvo, se acomodó y giró detrás de mí! En esa cuadra está la estación donde dejo la bici todos los días, pero sabía que no era inteligente bajarme ahí. Me seguí. El tipo me aventaba la nave y yo me tuve que subir unos metros a la banqueta para escabullirme. Yo la tenía fácil, volvía a Pedro Antonio de los Santos, que es una avenida amplia y con cierto tránsito, bastaba girar a la izquierda y meterme en sentido contrario para que el imbécil se rindiera. ¡Pues el muy cafre se metió también en sentido contrario todo por apañarme! Jamás me había sentido tan importante para alguien. Ahí se me emparejó y como quedaba de su lado me alcanzó a agarrar la chamarra. Yo le di un chingadazo con la mano y debe haberle dolido porque a mí me quedó punzando y él me soltó. En Gómez Pedraza giré de nuevo a la izquierda para meterme a la colonia mientras pensaba qué carajos hacer. Tomar ruta a mi trabajo era una estupidez porque vería mi destino y yo debía dejar la bicicleta, no podía quedármela. Giré de nuevo a la izquierda en Protasio Tagle, pasando frente a él de nuevo y de nuevo pintándole dedo. Esta vez tenía la ventaja de que me metía en sentido contrario y también es una calle con cierto flujo vehicular. ¡Pues se volvió a meter en contrasentido! Pero se la peló porque había una larga fila de coches que le impidieron el paso. Un camionero estacionado cerca me preguntó por qué me seguía, supongo que nos había visto desde antes. "No sé, pinche loco” alcancé a gritar. En General León giré a la derecha, de nuevo en contraflujo, era lo más seguro para mí. Volver a la estación de siempre lo consideré insensato por la cercanía. Crucé General Cano, di vuelta a la derecha en Tiburcio Montiel, de nuevo en Gómez Pedraza y dejé la bici en la estación de ahí ligeramente cagado de miedo y lleno de adrenalina. Mirando con recelo cada puto taxi cerca de ahí. No estaba. No estuvo. Será que en algún momento se rindió o quizá estuvo un rato rondando la colonia. No sé. Pinche loco. Qué falta de respeto, qué atropello a la razón.
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| La línea azul marca mi trayecto desde que el taxista venía estorbando. |
Somos unos salvajes de mierda. Quisiera tener otra pinche reflexión, pero no. Somos unos salvajes de mierda que se creen superiores al resto de la salvajada.
miércoles, 5 de febrero de 2014
Un Vaso de Agua
Dejemos de lado lo bonito que está ese comercial, si fuera gringo me habría sacado una lagrimita. Es más imagino que muchos de los detractores desilusionados tuvieron una erección hasta que vieron la firma de Chrysler. Entonces lanzaron los reproches:
"¿Bob Dylan haciendo un anuncio de coches? No es un buen día para América".
"Bob Dylan le mentó la madre a quien quiso, ahora puede volverse senil y loco".
La razón: a la gente no le gusta descubrir que su ídolo piensa distinto a ellos. Gente que se rasga las vestiduras y se corta las venas porque descubre que su ídolo no comparte su escala moral. Solemos atribuir nuestros valores a otra persona sin conocerla. Así nos relacionamos con el mundo, nos formamos una idea de lo que nos rodea y cuando descubrimos que las cosas no son así respondemos a nuestra propia frustración alegando una traición imaginaria a una lealtad que sólo existía en nuestra cabeza.
"Quita esa rola, me caga Bob Dylan por pinche vendido" es la consecuencia más elemental de esta desilusión. Aún si fuera cierto que el Bob Dylan real piensa igual al Bob Dylan imaginario ¿qué pinche culpa tienen sus canciones?
Este fenómeno se llama metonimia, las propiedades de una cosa o idea son transferidas hacia otra por la relación semántica entre ellas. Nuestro lenguaje está plagado de estas asociaciones: "Regálame un vaso de agua", "Los puños de la camisa están muy percudidos", "Subastaron un Pollock", "¿Por qué lees a Sabines? ¡Era priista!".
Se me ocurre un ejemplo algo burdo que muestra claramente lo absurdo y cotidiano de estas asociaciones: Supongamos que un amigo mío fue entambado, digamos que, en el Reclusorio Norte sin culpa alguna y que por lo mismo fue liberado. Supongamos que al salir me dijo: "Está de la verga, manito y te advierto de una vez que si te veo en una patrulla voy a hacer como que no te conozco y espero que tú hagas lo mismo conmigo o con cualquier otro compa". Supongamos que le pregunté por qué y supongamos que me contó que en el reclu conoció a uno de los músicos de la Orquesta Guayacán, como suponemos que mi amigo es músico supongamos que encontraron afinidad y que platicaron ahí dentro. Supongamos que el muchacho de la orquesta está en chirona porque un amigo suyo estaba en una patrulla y pasaron cerca del músico, a este se le hizo fácil saludarlo y a los policías se les hizo fácil parar la patrulla y detener también al músico. Ya en la patrulla conoció a un tercer sujeto, conocido del segundo, que estaba cambiando una llanta, pasa el amigo del músico y al ver a su compa en la faena le ayudó a cambiar la llanta... lo malo es que no era el coche de ninguno de los dos. Pasó la patrulla y al ver a estos tipos robando llantas, pues los treparon. ¿Qué tiene que ver el músico de la Orquesta Guayacán? Pues nada, pero saludó a su amigo samaritano y los tres cayeron en el bote.
Absurdo ¿no?
¡Pues así se ve la gente que confunde los ideales con la vida del artista y a la persona con su obra! Sostengo que para emitir una crítica debemos analizar a la obra por sí misma, sin permitir interferencias de lo que sabemos o suponemos del creador. Estas influyen directamente en el gusto y la anécdota de una obra puede enriquecer nuestra admiración, pero estaremos parados en el campo de lo hipotético y construyendo una figura ficticia que se adapta y responde a nuestra ideología. Cuando llegamos a descubrir que la verdad es otra lo que se rompe es la relación que nos inventamos con lo admirado, no la persona, no la calidad de su obra.
Somos seres en construcción permanente, me siento estúpido al tener que escribirlo. Es muy iluso creer que la forma de pensar de alguien permanecerá intacta con el tiempo y es muy triste que nuestro aprecio por la obra o hechos de alguien dependan de la forma en que imaginamos que ese alguien concibe al mundo, es dejar de lado nuestro propio criterio estético. Ni qué decir de la forma en que amamos cuando nos enamoramos de alguien que sólo existe en nuestra cabeza.
"¿Cual es tu película favorita de Woody Allen?"
"El joven Bob Dylan vomitaría en la boca del Bob Dylan viejo por hacer anuncios de coches".
"Yo aventé mis discos de Cat Stevens por la ventana cuando se se hizo musulmán".
"Los poemas de Papasquiaro eran pura mamada, su mamá le mandaba un cheque cada mes".
"No me gustan las canciones de Silvio Rodríguez porque es de los pocos cubanos que tienen dólares para pagar su taxi".
"Recapacita, Justin, recapacita".
"Me caga cómo escribe ese Miauricio porque se ve que es bien mamón".
Me topo con estas expresiones a cada rato y aún no entiendo qué tiene que ver el contenido con el continente.
miércoles, 9 de junio de 2010
¡Soy tu Trolls!

sábado, 26 de septiembre de 2009
Las Moroaventuras en Acámbaro
Recuerdo poco el viaje, creo que salimos de la terminal de Observatorio e íbamos cotorreando chido, especialmente Pepe, Diana, Cin y yo, Carlos era como absorbido por un como hoyo negro y el otro compa pos hacía el non en la ecuación y se apartaba solito.
La Casa de Cultura se llama(ba?) Erandi, y no recuerdo si era inauguración, reinauguración o aniversario, el caso es que era un evento importante para ellos y ahí llegamos a hacer lo nuestro. Al llegar nos presentaron nuestra habitación, un gran cuarto dentro de la misma casa donde podíamos instalarnos todos, incluido el Fotos (lo llamaré Fotos, nomás no recuerdo el nombre del vato) que no estaba contemplado por los organizadores y estaba dispuesto a pagar sus gastos. Pero... ¿recuerdan que el resto éramos puras parejitas? Las nenas no estaban muy dispuestas a dormir en un bola (¿a quién engaño? tampoco los nenes, todos queríamos nuestro parche).
De ahí al checksound y la noticia: en el menú del día había un grupo de música folklórica y ustedes van después... Yo sí sentí pelos ¿A poco las rolas de Carlos iban a mellar después del Folklore? Pero el Monty es mañoso y colmilludo, luego, luego hizo migas y quedó con el grupo entero para que lo acompañaran ¿tocando qué? pos Dale Tu Mando al Indio del Viglieti que estaba en nuestro repertorio, yo me echaba el Mexicatiahui y Carlos cantaba la rola. Ahí se quedan ensayando, Monty, ahí les dices que antes voy yo con un verbazo y ya se quedan haciendo música, mientras vamos a recorrer el lugar. Cello, Choros, Fotos y respectivas nos fuimos a pasear.
Team back (a jol, equipo, a jol): Las parejitas decidimos buscar un hotel para... expulgarnos a gusto. Pero el show está por comenzar, pos vamos en equipitos a buscar hotel, mientras no estemos en stage, vamos buscando donde... dormir. Esto fue muy divertido, en cierto hotel vieron a Diana desesperada buscando precios, checando cuartos con diferentes galanes y una chica... Ay, lo que mi imaginación haría con eso...
Mexicatiahui / Dale tu Mano al Indio quedó de güebos, yo verbeando mientras los folklóricos y el Monty le iban dando gradualmente a la música, es una lástima que no haya audio de eso, desde arriba me encantó y creo que desde abajo también se vió chingón... chale, ni siquiera sé si hay foto del momento...
Pos muchas gracias Sr. Erandi, pero mejor nos pagamos un hotelito, no es usté, somos nosotros, ahí le encargamos a Fotos, nomás no lo alimente después de media noche, mañana tempranito pasamos por él y nos lo llevamos, no se preocupe ¿a desayunar? con mucho gusto, aquí le caemos, ya sabe, no es hacerle fuchi es que... ¡Estamos malos de la espalda! ... ¡Sí, los 3! que raro ¿no? Sale, compermiso, nos vemos mañanita, chaito, mua, mua.
Era un hotel baratito y tenía los 3 cuartos necesarios pa empiernoctarnos, chido. Al Pepe se le ocurrió que debíamos ir a la tienda más cercana (lo cual parecía lejos, ya pasaban de las 12) para refrescarnos la garganta con algo atarantoso, le preguntamos a Carlos si quería algo, dijo que no, su loca sí, pero le dió pena pedirnos ¿qué habrá sido lo que necesitaba? (Un armaño pal que ponga la respuesta en los comments). Y fuimos, dejamos a nuestras nenas encargadas la una con la otra y como buenos cazadores fuimos a buscar algo de beber. Sólo encontramos un mini super, levemente retirado, compramos lo propio y salimos volando. ¿Por qué? Por prejuiciosos o precavidos, uno nunca sabe. Entramos y no había nadie en el super, pero a la hora de pagar y salir parecía Carnaval, pero sin las chichonas brasileiras, pura jarocha (o aspirantes a la operación homónima). Salimos calladitos pa que nos viéramos más bonitos, con el fundillo fruncido y rapidito (créanme, sé por qué mi estimada Alice eligió ese pueblo pa vivir).
Volvimos calladitos, creo que tuvimos miedo de hablar primero y ser el más prejuicioso, ya llegando al hotel les contamos a las nenas que, lamentablemente no estaban trenzadas la una en la otra quitándose el frío que les provocó quitarse la ropa mutuamente, lastima, la Diana estaba muy chida (sí, estaba, quizá algún día me atreva a hablar de eso). Ni modo, las encontramos platicando nomás (aburridas), les contamos nuestro encuentro cercano con el tercer sexo, repartimos el botín y cada quien a su cuarto a hacer lo que vinimos a hacer...
9 meses después...
jueves, 17 de septiembre de 2009
¡Naco es Chido! (antes conocida como Plan B)
A mí me encantaba el nombre de Plan B, no entiendo por qué se lo cambiaron a Naco es Chido... OK, OK, sí lo entiendo, los fresas que se apropiaron de esa frase son el mercado, OK, OK. No se las quiero contar, pero sí quiero compartir mi mal sabor de boca. No sé por qué, después de todo es una película de Arau, así que no debía esperar mucho (por cierto, que sabrosa está su vieja, en la peli se ve mami, pero de cerquitas mmmmmm, por algo Arau es el guapo). El caso es que Un día Sin Mexicanos era una gran idea, el corto es bueno, la obsesión de hacerla película y meterle a huevo una trama está de la chingada, pos lo mismo pasó con esta, me encantó la parte documental, archivos de programas 80teros desde el 11 hasta Estrellas de los 80's (una chingona discusión con Shanik Berman que el Arau zanja muy bien), hay opiniones actuales de Monsivais, los Tacvbos, Liquits, Armando Manzanero, Jaime López, Gustavo Santaolalla (eh, tienen a un ganador del Oscar) y ¡Javier Gurruchaga! Pero la pinche trama pedorrísima no cuaja y la sentí metida con calzador (salvo un par de gags). Lo que más me emperra el que los Botellos andan negando una parte muy importante de su Historia (sí, con mayúscula ¿y?), la parte en la que Arau no está, la parte en la que Arau los deja porque querían cantar cumbias, la parte que le dió las nalgas a Televisa, que los llevó a salir en Mas que Alcanzar una Estrella, a actuar con Gloria Trevi en Zapatos Viejos, a prestarse a los caprichos de Angeliquita Vale, que los llevó a hacer la cola con Rigu Dominguez y el SuperChou de los Vazkaz y demás vergüenzas que son parte importante de Botellita, tan importante como lo es el Sr. González, el Andrade, el Anaya, la Baticumbia el Desenchufado, el Forjando Patria. Pero nel, al parecer es tan grande la vergüenza que prefieren estancarse en sus logros 80teros e ignorar que Arau se llevó el Guacarrock y el Mastique y el Armiados se quedaron la Guacacumbia (¡Abuelita de Batman!).
En fin, para mi gusto, lo mejor de la tramita está en el Trailer, lo rescatable de la peli es el documento histórico. Que mal actua Yareli (pero que sabrosa está). ¿Por qué el mal sabor de boca? Porque el trailer me ofrecía más, porque es más chido y más creativo el sketch-rola de Tlalocman, porque es más chingón El Diario íntimo de un Guacaroquer, porque es maravilloso el Podrid@, porque es más fregón Mi Frida Sufrida, porque es más vergas el Último Guacarrock.
A la salida tuve que sortear la manada de fans que pretendían la preciada reliquia del artista, una rastita del Arau, un gargajito de Vega-Gil, un besito del Mastuerzo (¿y el Mastuerzo? Se fue hace rato, jajaja), incluso fui testigo de cómo Arau firmaba el LP Niña de mis Ojos a un despistado que quizá no se enteró que ese es el primer disco sin Uyuyuy.
¿Vale la pena? No sé, depende de que tan Teporocho de Jerez seas, yo fui y ya no sé que tanto lo soy.
jueves, 10 de septiembre de 2009
¡De lujo!
¿Mencioné que pasaban de las 9 pm? Pues pasaban de las 9 PM y yo juntando centavos pa comprarle a mi hija su alimento... la cagué, siempre lo he dicho, la acostumbré a comer 3 veces al día... Y ha de haber sido por estas fechas, o cuando era la temporada de lluvias de hace 5 años porque recuerdo que comenzó a llover y yo aun no juntaba lo suficiente. Pasé al banco y nel, tenía como 10 varos en la tarjeta. En la bolsa ya llevaba más. De prontó me entró la duda del ¿y a qué hora cierran? Así que torcí mi ruta rumbo a un super de lujo en Coyoacán, pa checar el precio y la hora de cierre. Como es pa gente de pedos con pedigree y carteras gordas y gente que quiere ser/sentirse de pedos con pedigree y carteras gordas, cierra más noche que las bodegas populares a las que suelo ir, así que se volvió mi única opción.
En mis cuentas me faltaban como 20 pesos y los camiones pasaron de poco llenos a más vacíos. En esos tiempos El Cuarteto Incompleto (cuando el Trewar era parte de él) eran mis vecinos, y vivian a 1 cuadra del superdealcurnia. Así que fui a su casa a ver si me podían prestar 20 pesitos (¿me da pa un taco?). No estaba ninguno, sólo un compa culichi del David, no recuerdo su nombre, seguro si hubiera tenido los 20 pesos que necesitaba lo recordaría. Ni pedo, le di un abrazo y fui a corroborar el precio y la hora. Tiempo después lo topé de nuevo ahí mismo y me preguntó qué pasó ese día y yo le conté más o menos lo que sigue:
Pos fui a checar el costo del polvo y por una mamada del destino o por vil culerez de los dueños de las canicas o por mi súper buena suerte (jajajaja) la fórmula estaba más barata en el super de alto pedorraje que en la bodega pa jodidos. Después de ver el precio, conté mis monedas... hartas monedas y mi jeta ha de haber brillado de sonrisa, me alcanzaba el varo ¡Me alcanzaba! Y cogí el botecito, mi morralla y mi sonrisa y fui a cajas... la morra no me mentó la madre porque su jefecita santa le dió la educación necesaria para trabajar de cajera en un super de alto pedorraje, pero sí se sacó de onda, ella tan preparada y lista para atender a damas copetonas, a dueños de dálmatas con olor a Hugo Boss... nada en su preparación la había dejado lista para atender a un desagradable barbón con las manos apestando a tubo de microbús, los ojos llorosos, la cara rota en sonrisa y pagando con harta morralla, harto cambio, chingo de monedas. Ni modo, a poner su mejor jetita, la mano cerca de la alarma y a contar una por una ¡sí, señor! una por una las moneditas, no vaya este señor a deber unos centavos descontables de susueldo, eso no se hace, por seguridad las contó y las recontó mientras yo sonreía y contenía lagrimones en los ojos, que para eso tengo las ojeras, para esconder mis lloros.
Salí de ahí y me fui caminando a casita todo grande y orgulloso y triunfal y chingón... por primera vez lo que hacía por gusto me servía para comer. Era un sentimiento como de ¡a huevo!, el cual todo mundo sabe que es más poderoso que el de galán... En eso recordé que traía Walkman, así que me puse los audífonos para continuar con la sesión caminera de apreciación musical. Joaquín continuó con la rola interrumpida y me acompañó en mi sentimiento de Juan Camaney (bailo tango, masco chicle, pego duro y tengo viejas de a montón, tururú), de Mauricio Garcés (¡Arroz!), de Tin Tán (¡Triple! y antes de que empiecen los trancazos) ¡a huevo!. Echar choro en los camiones lo había hecho por cotorreo, por ensayo, por enfrentarme a la banda a la que no le importas. Aquella vez fue por necesidad, luego vino el desempleo y la fuga geográfica, pero esas ya se las conté.
Llegué a casita, ¿por qué tardaste? Ahí te va la lengua y mi orgullote: "...y apenas puse el walkman, el Sabina me susurró 'tenemos el lujo de no tener hambre' ". O algo así le conté.
martes, 16 de junio de 2009
Avant-Garde es Mierda en Francés
Background:
Mi espíritu obsesivo compulsivo me hizo llevar mi escarabitlismo hasta límites no explorados por su servilleta. Comencé poniendo en orden mis emepetrés, agregándole las letras, carátulas, autor (considero justa la fórmula McCartney/Lennon para las rolas de Paul, cosa curiosa ¡John también lo consideró así, perra maldita!), etc. El siguiente paso era calíficar las canciones para saber cuales debían ser lo primero en borrar del iPunk, lo que no me importaría perder en primera instancia (como Revolution 9), uno creé que 30GB es mucha música hasta que las llena y aun quiere más, Más, ¡MÁS!... Tonces debíamos oir todas las rolas de Los Bitles. Me apegué al orden cronológico de los discos según el canon oficial, ignorando los álbumes gringos y los singles, a cada rola le llega su momento gracias al Past Masters y un poquito de paciencia. Al terminar los discos de la BBC se me metió la enfermiza idea de continuar con los trabajos en solitario de los 4. Ahí se complicó todo.
Tuve que regresar unos años, justamente a 1967, después del Revolver, y jetearme con el Soundtrack de The Family Way, seguir con el Pepper, el Magical, el Blanco... Wonderwall Music es Harrison más hindú que nunca, pero soportable. Todo sería más fácil después del 69, después de los álbumes experimentales de John con Yoko y acercándonos dramáticamente al final de la banda... Aquí debo decir que jamás había escuchado ninguno de los discos experimentales completo, oir a Yoko diciendo John y a John diciendo Yoko durante más de 6 minutos era más que suficiente.
Ahora bien, mi reciente búsqueda de trabajo me acaba de llevar al otro lado de la ciudad, justamente a la colonia Industrial Vallejo. Para un sureño sin coche es un rudo trayecto (quizás con coche lo es más). Mi ruta consistía en tomar la línea 3, a la altura de Copilco, de ahí al otro lado de la línea a la insufrible La Raza, trasbordar a Instituto del Petroleo (línea 5) y de ahí a Norte 45 (¿sabían que hay una estación llamada Norte 45?... Yo no, tiene una rosa de los vientos en el logo y está en la línea 6). No hay pedo, pero... el playlist de mi plan obsesivo por oir todo lo publicado por los Fab4 comenzaba el día con Unfinished Music No. 1: Two Virgins... ¡Maldita Yoko!

Mi recorrido comenzó en la parte sur, en la linea verdeverde, no verdequenosabesiesverdeoazul.
Cuando por fin llegué a la estación La Raza y su terrible Túnel de la Ciencia para cambiar de línea... El tunel de la ciencia es un enooorme túnel con chingo de fotografías para ilustrar el paseo del Metronauta con fotos de gran formato de plantas (polen en microscopio, cactus), animales en close up (unas lindas rayas de cebra bien cerquitititas), la tierra desde el satélite (la blanca Mérida se ve bien blanca desde retelejos), mamadas del espacio que sólo a un científíco con presupuesto y tiempo libre se le ocurrirían (ora vamos a tomarle una foto al Sol con rayos x... ora sin rayos x).

Al centro del túnel hay un pasaje con la bóveda celeste (o sea, chingo de estrellas con sus constelaciones bien trazaditas e ilusTradas para que Sagitario parezca un centauro y no un dibujo de mhija al chilazo) y ¡con luz negra!

Se ve bien perrón... la primera vez. Suena bien el paseo, de hecho, hasta está chido... ¡LA PRIMERA VEZ! Pero desde que recuerdo las putas fotos son las mismas, lo que era novedá, al tercer paseo se vuelve la misma monotonía. Debería haber un metro que te lleve de La Raza a La Raza, y le podemos meter unas tres estaciones en medio (podrían ser la estación Cebra, la estación Constelaciones y la estación Fotos Mamertas del Sol) ese puto túnel es más largo que la distancia que hay entre estaciones de otras líneas, hay unas en las que si uno se asoma al túnel, puede ver la próxima estación, y no es necesario comer muchas zanahorias pa tener vista di águila ni invocar a su tótem sagrado, no, uno puede ver sin esfuerzo a los metronautas de la siguiente estación y con un poquito de volumen en la voz ¡hasta saludarlos! Muchas veces he pensado que corriendo puedo llegar más rápido a ella que esperando al pinche metro, pero eso sólo haría que me aleje del convoy que está por venir, siempre está por venir... sin tomar en cuenta el riesgo de ser freido por los rieles o por los hombres topo de la Ciudad de México... Ya me desvié... El caso es que el dichoso Túnel de la Ciencia está bien pinche largo y aburrido. Y en mi playlist comenzaba Cambridge 1969 del horrible Unfinished Music No. 2: Life With the Lions... ¡Maldita Yoko! No sabía si reir o llorar, el único momento ameno fueron unas lindas nalgas extranjeras que tuve que rebasar por la puta prisa.

Lo siento, no hay foto de las nalgas, pero para su consuelo, les dejo la portada del insufrible disco (John está en el suelo y Yoko en la cama, no se vayan a confundir).
Pero el suplicio apenas comenzaba. En la línea 5 aun debía esperar el metrotequegrandotelimpiezotequecomparacionconelcamiondemicom padreJilemonquevaalpanteon, avanzar dos estaciones y trasbordar de nuevo a la línea 6 en Instituto del Petroleo. Al comenzar a caminar me vinieron recuerdos a mi mente, por alguna razón yo ya lo había recorrido, no recuerdo por qué chingados, sólo recuerdo que era muuuuy laaaarga. Ese cambio de línea se avienta un tiro con el Túnel de la Ciencia y le rompe su madre en aburrido. La monotonía llena de fotos viejas se convierte en una monocromía crema pared del metro eterna. Sólo aderezada por unas putas esculturas de algún artista con poco presupuesto y mucho tiempo libre. Son de poco presupuesto porque este arte-objeto reutiliza tambos de petroleo (que quiero pensar vacíos) juntándolos con un superpegamentoin dustrialdeaynomames en formas tan creativas que en plena estación puedes ver una o dos que parecen idénticas, pero que un ojo adiestrado (como no es el mío) capta las sutilísimas diferencias (o sea, yo no), las impresiones antípodas del alma del artista en dos momentos de su vida disímbolos y que sólo encontró paz al pegar tambos para hacerle honor a una estación del metro llamada Instituto del Petroleo. Y en el iPunk sonaba Radio Play del disco arriba mencionado. Tenías razón, John, Avant-Garde es mierda es francés.
¿Avant-Garde? ¡Que hembra!
-Les Luthiers.

¿Notan las diferencias?

No se dejen apantallar, en realidad se ven más culeras a color y sin acercarse tanto.

Efectivamente, todos tenemos algo que esconder tú hubieras escondido al pinche chango que te mermaba la cabeza... OK, OK, estabas enamorado, lo entiendo, pero ¡por lo menos hubieras escondido tus 3 pinches discos experimentales, cabrón!
La próxima vez que veas a George allá en el cielito de los cabronsísimos dile que me debe una... Su puto Electronic Soud me hizo alejarme más de la música electrónica. ¿Cómo pudieron hacer esas mamadas antes de Something y Come Together?
P.S: I hate you (esto es para Yoko).
sábado, 4 de abril de 2009
Piñata
lo único que quiero, mamita,
es romper tu piñata,
rodearte de dulces,
regalarte las frutas…
-Genaro Patraka, "Por Eso Yo Muero".
Lamentablemente tengo una hija… (no, eso suena muy mal). Pero tengo una hija hermosa, la adoración de mis ojitos, delirio de mis versos… (eso no lo mejora). El caso es que no me gustan las fiestas infantiles, desde que pude me comencé a escapar de ellas, a evitarlas. “¿Fiesta de la hija de mi primo que nunca veo? Chin, ma, me gustaría ir, pero padezco de una gran inflamación de las gónadas.” “¿Fiesta de tu sobrinito, mi amor? Le prometí al Andreu ir a su entrena-miento, hace mucho que no lo veo y ya ves como se pone de nena”. Cualquier pretexto es bueno. Pero una hija te hace ir a huevo… y si no es la hija, es la vieja.
El rito como padre en una fiesta de chamacos es muy distinto al de los chamacos. En primer termino suelo reconocer el terreno, medir la peligrosidad de la zona de juegos (cosa que vale madres, los hijos son más intrépidos que uno). Luego echar ojo a las otras mamis, a ver si hay algo interesante para desviar la mirada… (creo que no debí confesar eso). Pero algo invariable es la charla con otros padres sobre los tiempos de hoy y lo que le depara el futurbio a los escuincles, los siclaro, los tarrudo y la sonrisa de a huevo son lo más utilizado. Hasta que me regreso a mi rincón a platicar con mi vieja con un ojo a sus ojazos y otro a ver donde anda la chamaca y ya juntos nos dedicamos a desarrollar el rito y las actitudes de los demás, dicen los que saben que se llama chismear y criticar (de críticón, no de crítico), yo prefiero llamarlo psicología social amateur.
Un rito más divertido es el de la piñata. Los enanos le rompen su mandarina en gajos al Barney, a las Princesas Disney y a otros personajes dignos de que les rompan su mandarina en gajos. Los papis y las mamis avispados suelen estar pendientes de que el escuincle con el palo no le parta el queso a sus hijolotes, que suelen aventarse por los dulces que se escurren de a poquito o por las extremidades amputadas a palazos como si fueran Indiana Jones por… (chingaos, trataré de usar analogías con personajes que domine) como si fueran Gokú por la esfera del dragón de cuatro estrellas, Seiya por el casco de la armadura dorada de Sagitario, Jenna Jameson por el pitote de Peter North o el HACS por la última chela. La piñata suele ser el rito más peligroso, pero vale verga, la recompensa lo compensa.
Lo más acá, en la actitud de los padres al interactuar con otros padres son los encabronamientos que se pueden dar. Es un imbécil el padre que se pelea con otros padres a causa de los hijetes, sólo es menos estúpido que el padre que se pelea con otro escuincle a causa de su chilpayate. Es estúpido porque los enanos a los 3 minutos siguen correteando y jugando con esa falta de rencor y mala memoria que corresponde a su tierna edad. En la última fiesta a la que tuve que ir, pasó algo muy, pero muy divertido: Una chamaca de las grandecitas le dio sus buenos palazos a un huevoide que pretendía pasar por uno de los personajes de la película de huevos y un pollo (esa es otra cosa, toda piñata se parece al personaje, pero como si ya le hubieran partido su madre). Durante los severos catorrazos una pata del huevo cayó al suelo, pero los chingadazos que le estaba propinando eran tan feminazis que ninguno de los otros mocosos se atrevió a cuestionarle su presea (seguramente temían por sus propios kiwis, el dolor es intenso aun cuando son de su tamañito). Al turno siguiente un chamaco puso su mira en la otra pata y lo logró, no le dio al cuerpo oval, pero un par de certeros chingazos hicieron volar la extremidad que quedaba. Lo malo fue que voló directo a la jeta de un papá platicador quien, estúpidamente, se encabronó (favor de remitirse a mi opinión sobre los padres imbéciles al principio de este párrafo). Mientras le terminaban de cantar al chamaco el daledaledalenopierdaseltino, el Don encabronado metió unos dulces de su hijaelachingada en la pata en cuestión sólo para amachinar su supremo derecho de conservarla. El mocoso amputador fue con el míster a pedirle su presea, pero el interfecto se negó a entregársela. Esto derivó en tristeza del chavito y la divina intervención de su madre/abuela/tía/madrina o madrota gorda vociferando “quien lo rompió se lo queda”, como si fuera la regla no escrita de las piñatas, una verdad de la vida, la ley de la gravedad, como si ella fuera el mismísimo Newton o de menos su mamá. Esto ameritó la intromisión de un tercer padre metichón dándole la razón al padre que recibió la patada voladora, quien, dicho sea de paso, se limitó a ignorar las quejas y continuar con su charla.
Desde mi punto de vista, el Don encabronado tenía el supremo derecho de conservar la pata para su hijuela (quien no pareció enterarse de nada), después de todo le cayó en sus manotas (previa intervención de su frente), pero me pareció muy mezquino que se la negara al chamaco. Pero no me parece razonable que se establezca “quien lo rompió se lo queda” como regla de las piñatas, pues eso significaría que quien la rompa se quede con todo el relleno, lo cual es completamente falso y daría al traste con el mismo espíritu de la partidura de madre de personajes maderables rellenos de dulces. Después de todo, la piñata es más parecida al socialismo de facto que al capitalismo voraz. El capitalismo le daría la razón a la señora, pero en realidad quien rompe la piñata, la rompe para todos y que quien pueda agarre lo que pueda. ¿O no?
Aquí la dejo, en un par de días tengo otra fiesta de chamacos y tampoco creo poder escaparme, así que probablemente continuará…
Actualización:
No me pude escapar de la otra fiesta, pero lo ocurrido no amerita otro post:
La piñata era un unicornio y en desmenbramiento cayó el cuerno a los pies de mi Flaka y lo guardó para la Cachorrita. Un chamaco le dio sus buenos catorrazos al mítico equino de carton y le frácturo la pata delantera izquierda e hizo volar a la derecha. Otro chamagoso se agandalló el miembro amputado y el chamaco quiebrahuesos se lo pidió. Obvio, el ganón le dio una rotunda negativa y el rompepatas se molestó lo suficiente para sólo voltearse y arrancarle la pata fracturada a la piñata. Ningún padre metiche metichó y no hubo pedo alguno.
Moraleja: Aunque fueran pulpo todas las piñatas, habrá niños sin extremidades para guardar dulces. Lo importante es que los papás no se metan. Creo.
martes, 24 de marzo de 2009
Las Moroaventuras en eSeLePé
Estuvo un ratito viviendo la vida loca del hijo bueno, pero huevón. Buscando chamba a ratos y comprendiendo porqué el estado con forma de perrito Ferrioni exporta hartos indocumentados a los Yunaites. Conoció al mismo tiempo a una banda aparentemente interesante que andaban moviendo chido el movimiento trover, se hacían llamar (para dolor del HACS) los Giralunos, llevaban a hombres grandilocuentes como Fernando Delgadillo, Alejandro Filio, Mexicanto, Alejandro Santiago, Juan José Lavaniegos, Gonzalo Ceja y otros nombresotes por el estilo. Baste poner de ejemplo que el Miau les ayudó en un tokín de Mexicanto y mientras la banda estaba chambiando con los boletos y controlando a la gente (ya ven que los fans de Felix/Filio se ponen bien locotes), al Moromiau le tocó la ardua labor de cuidar el camerino (la pura vida de chorostar), sólo descuidada por su intervención durante el telonéo. Para regodeo del Miauricio, una vez le llevaron a Paco Barrios el Mastuerzo y Juan Pablo Villa pa que alternaran y recordara un poquito sus raíces apestosas. Estos dulces muchachos, me refiero a los Giralunos, no vaya usté, querido lector, a creer que este teclero se referiría con tales adjetivos al Sr Don Maspuerco y compañía, después de este largo paréntesis sin paréntesis, continúo, decía yo: Estos dulces muchachos tenían incluso su propio programa radiofónico a través de RadioUniversidad y, por si fuera poco, invitaron al Morocco a participar de la cosa bonita de la locuteada y presunción de rolas y textetes, así como lo leen. ¡Hasta le dieron viada de poner unas cuantas rolas! viada que se terminó tras un par de canciones de esas que huelen medio feo de sus compas DeFectuosos y echarse un par de poemitas con palabras que invitan al coito en un horario familiar, no se fueran a manchar los sagrados alimentos del pueblo potosino.
Para el anecdotario queda que en aquel terruño tuvo un encuentro cercano con uno de los públicos más raros. Sucedió que se organizó un tokín medio clandestino en una casa adecuada para tal efecto donde se vendían cafecitos y hasta chelas a buen precio. La estrella del evento era Xua Lavaniegos y la primer disyuntiva fue ¿Quién chingaos va a abrir el concierto? Ante la negativa del talento de rebajarse a tal labor, el Moro dijo bien vergas: “Yo abro, somos viejos perdedores, no nos vamos a rajar.” Aunque los Giralunos trataron de disuadirlo, el eructó un orgulloso “Ni mergas, yo abro”. Así que su trepó al escenario con su mejor histrión, bueno, quizá no el mejor, pero sí de los más aplaudidos, aventó a su puta favorita, esa que se llama Hoy Todo Ha Salido Mal, con todo y palabreo previo. Pero nanais, ni sus mejores chistes le valieron un caluroso aplauso, el habitual coqueteo de una dama acompañada o la simple sonrisa de algún despistado que ha intentado ligar en el camión. El Marrakech se sintió como el famosísimo Johnny Petardo y se preguntaba si estaba prendido el micro. Se bajó sacadísimo de onda y dejó que cualquier enguitarrado se llevara los aplausos y las risas de los comensales. Aun así, al final del evento se le acercaron unos chamacos fansinerosos y le dijeron “Queremos un taller” El Mau les echó un par de escupitajos y se intentaba esconder. El poetoide les dió unas recomendaciones sobre poetas chingones e igual de desconocidos, pero estos imberbes postpúberes obstinados le insistían harto y lo convencieron chela en mano de darles un tallercete a estos fans, sí señor ¡eran fans! (se cuenta que uno de ellos estuvo intentando conseguir un aretito puñalón igual al que al Morocco le cuelga de la oreja, fíjatefíjatefíjate).
El Moromiau juntaba a sus padawans una vez por semana para departir alrededor de la palabrota y el albur. Los dejó acercarse despacito y compartir su vida, sus chelas, con el insano propósito de matarlos. Y lo hizo. Fiel a sus principios, mató a sus fans, sólo fue cosa que mostrarse tal cual y renegar de las adoraciones, para que sus padawans paulatinamente lo mandaran a la reverga a sacarle lechita pa dormir. Quizá se quedaron decepcionados al descubrir que su blablablero favorito cagaba sentado. Además de que el Mau les despedorraba y reprobaba todas las tareas. Se dice que estos chamacos quedaron tan impresionados que decidieron continuar con sus limpias vidas de abogangsters e ingeniebrios, olvidando todo aquello que supiera a roñoso.
Pero no todo era choro y chacota, llegó el momento en que el buen Mauricio debía sacudirse la polilla y conseguir una chamba decente de esas que dejan dinero y quitan pesadillas. Así llegó a una imprenta que necesitaba un guillotinista y el Mau necesitaba trabajo. Ambos debían estar muy urgidos, pues aunque la experiencia en guillotina del dueño de este blog se limitaba a un cutter y una hoja de papel, le dieron la chamba. Dicen los que saben que este acercamiento era natural, pues la sangre llama y en el linaje del palabrero existen manos ligadas a la imprenta y las artes gráficas, pero como eso da un poco de hueva, nos brincaremos esa parte, la dejaremos en stand by hasta que a este tecleador le de la gana escribir en primera persona sobre esos acontecimientos y las naturales reflexiones sobre la clase obrera y la lucha social. Sólo anotaremos que ese trabajo le gustaba, ya que lo hizo conocer el rollo de la haceduría de libros desde el lado físico. Además, su acervo bibliotecario se vio engordado gracias a que el Miau era el encargado de desmadrar esos libros que en la última hoja se cuentan como “sobrantes para reposición”. Antes de ejecutarlos, prefería… digamos “salvarlos”. Cultura gratis y pa él y pa sus cuates.
La nueva chamba le quitó el chance de continuar asistiendo al programa de Radio y durante su estancia potosina Los Giralunos entraron en una especie de sopor cultural y dejaron de importar talentos y organizar tokines. Ya luego perdieron el programa por hacer sonar El Fusil de Oro de Mauricio Díaz el Hueso (y les daba miedo poner a los roñosos).
Sin padawans, sin giralunos, sin perro que le ladrara. El Mau se quedó sin cuates nuevos y sin quien chelear cada finde. Hasta que un día un tal Jacko Loustanau lo vio vagando por las calles del centro en su traje de vagabundo y descontándose a un mimo que nomás no tenía gracia. Resultó que el tal Loustanau tenía apostadas todas sus canicas en el cine y, tras leer unos textitos del Moromiau, lo invitó a un taller de guiones con una banda de cinéfagos creativos y empeñados en armarla en eso de las fotos que se mueven.
Estuvieron chambeando chido y cheleando aun mejor, trabando amistad con trago y opinión divergente. Creación literaria desde el rey de las artes (dice el Rot: El futbol es al deporte, lo que el cine a las artes: ahí está el varo). Pero, apenas estaba entrándole de lleno a eso del guión cuando le vino la vuelta de tuerca que necesitaba…
La estancia de los Moronthia en SLP tenía los días contados y apenitas tuvieron el chance de abandonar Pueblochicoinfiernogrande, cogieron el primer camión y se volvieron a su DeFecal queridísimo, felices de contentos y sin avisarle a naiden.
El saldo de su fuga geográfica es raro: El mundillo de la trova y los escenarios, fue difícil, el público potosino parecía no entender el rollo de la poesía en voz alta (y el Patraka fue a sufrirlo y a constatarlo en persona). Cuando el Miau llegaba a vender un diskito, en los escasos palomazos, la gente que solía comprarlo era de fuera, de Monterrey, de Guadalajara, del mismísmo DF, pero muy pocas veces eran potosinos. Los potosinos son raros, niegan hasta el saludo en la calle y son ojetes traicioneros, opinión respaldada incluso por potosinos de linaje como sus padawans y algunos cinéfagos. Cosa curiosa, los que tienen la capacidad de aceptarlo y repetirlo, son nacidos en otros lados, fuera de la ciudad o del estado, o gente que, por un motivo u otro, han radicado fuera del estado o el país. Como si conocer otros laredos les abriera el punto de vista… bueno, eso es obvio. Suelen creer que el chilango es lacra y rata, que todos hablan como tepiteños y le van al América. Le tienen miedo al DeFe porque todas las noticias que llegan son de inseguridad, pero el Moroquendi conoció al miedo a morir en SanHuicho, miedo a morir por una bala perdida, por un fuego cruzado, por pasear en el centro, por pagar en Telmex, por ser daño colateral de los Zs y la guerrita del gobierno Fecal. La gente en provincia se mueve en cámara lenta, no es culpa de la provincia, es que el defeño vive con prisa y tráfico. Los potosinos no saben manejar, nomás llueve tantito, y a los 5 minutos se oye la ambulancia. Cuando llueve es un caos, las calles se convierten en ríos y los coches lo sufren, ya no digamos el peatón. Una vez, el Moro trabajó descalzo pues sus tenicitos estaban empapados del puro trayecto, había olvidado sus chanclas y su traje de baño de leopardo. Otra vez vio morir a un pez en plena calle, para los que no son muy duchos en geografía, les aclaro que no hay playas potosinas. Los policías son menos ojetes pero dan igual de miedo, una vez lo pararon para revisión de rutina y por su cara de malandro, el Miau ya se imaginaba entambadito, pero nel, no pasó nada, sólo lo revisaron. SanWichito de Tuna no es un pueblo bicicletero, le apuestan a la industria y tiene una de las entradas más chingonas a su ciudá ¡hasta parece ciudá! El PAN apesta.
lunes, 31 de diciembre de 2007
Ta Cabrón
Lo que nos pasa es que llegamos tarde, güey, llegamos aarde al rock, llegamos tarde al Silvio ¡Hasta el pinche Jose Alfredo se murió y nosotros en la pendeja! Llegamos tarde a la onda jipi, a la poesía bit. No podemos ni echarnos un palo a pelo sin arriesgar la vida. No digo joderla con un chilpayate, digo arriesgarla por el puto SIDA. No mames, sólo al culero de Dios se le podía ocurrir esa chingadera.
Y pa pinche colmo ¡Ya estamos viejos! ¡Ves a los pinches morritos? Son unas riatas pa la compu. Lo más chingón en mi época fue el Nintendo. Yo era vergas pal Mariobrós. Rescataba a la princesa en chinga loca y hasta sacaba las 99 vidas cogiéndome a una tortuguita en las escaleras. Pero hace años que cambió ese rollo. Todavía me acuerdo de cuando me quedé pendejo viendo a mi carnal jugando Zelda en el Nientendo 64, no mames, se la rifaba el enano con esa chingadera de puticientos botones y yo nomás milando... Y hasta esa mamada ya pasó de moda. "Sodenli ayam not de jalf de man ayús tubí" Jajaja.
Ta cabrón. Si nos morimos hoy ¿Quién nos va a homenajear? Somos el onderonderonderondergraun. Hasta el Kobein tuvo más suerte, ya ni te digo Morrison o Yoplin o Jendrix, que de menos tenían talento. Ni siquiera conocimos al Rockdrigo ¡Ya ni porque era paisano, güey!
Enigüei. ¿A qué hora es el tokín? ... Pos ya vamos, a ver si ora sí vendemos discos o de perdis nos ligamos a una morrita nalgoncita, porque conocer a un productor con varo y oido pa nuestro talento...
Ta cabrón.
viernes, 16 de noviembre de 2007
La Neta del Unicornio (II)
En el capítulo anterior nos enteramos de las sospechas y primeras entrevistas de nuestro investigador, Jorrick, el Investigante, para desentrañar el misterio del tal Unicornio...
(...)
Este nuevo avistamiento nos dio nuevos bríos y con la ayuda de Luis Fernando dimos con un nuevo informante al que llamaremos (por razones de seguridad): Luis E. A., no, mejor lo llamaremos: L. E. Aute.
Nuestro informante se encontraba en España y hasta allá viajamos para establecer contacto con él. Una corta entrevista con este individuo nos dejó grandes avances como se aprecia en la cinta que contiene este diálogo:
(música de fondo)
L.E.A: Revisa la entretela del duelo en Las Ventas.
J.N: ¿Cuáles ventas?
L.E.A: El sitio de la tauromaquia.
J.N: ¿Tauro qué?
L.E.A: Corridas de Toros, hombre.
J.N: ¿Corridas de Toros-hombre? ¿Quieres decir semen de Minotauro?
L.E.A: Olvídalo, pero pon atención en esto: En Madrid, en la plaza de toros Las Ventas se libró un duelo a guitarrazos entre un isleño y un peninsular, revisa los adornos de la grabación.
J.N: ¿Qué clase de seres tan aberrantes destrozan guitarras para demostrar superioridad? Eso es no tener respeto por el Canto Nuevo...
Voz Metálica: ...y ahora con ustedes: Verónika en la pista 1...
(silbidos)
Voz de varón 1: ¡Gora Verónika!
Voz de varón 2: ¡Pero gora de mí!
J.N: ¡Pelos, quiero ver pelos!
Voz de varón 3: ¡Sí, mucha ropa!
Voz de mujer: ¡No los oigas, mi amor, son unas bestias!
J.N: ¡Sí, yo soy medio burro!
(a partir de este momento el ruido de la música y diversos gritos y chiflidos predominan por unos 3 minutos, hasta que al fin Jorrick, el duro, continúa)
J.N: ¡Mamita! Estaba rebuena ¿no?... ¡Contestaaaa!... Ya no está grabando... 'Ta bien... Pero, antes que salga la otra, dime dónde puedo conseguir esa grabación que dices del duelo.
L.E.A: ¿Nunca has oído del disco Mano a Mano?
J.N: Lo tengo en pirata, ¿y eso qué?
L.E.A: Consigue el disco original y al final del encarte hallarás una pista.
J.N: ¡Ay, no chingues¡ Si quieres lo compro, pero ya dime que dice.
L.E.A: Está bien... Mi hijo Pablo Eduardo me hablaba mucho de Albanta y al parecer en ese país vieron un Unicornio Azul paciendo tranquilamente. En la solapa del disco viene esa información.
J.N: Excelente...
Voz metálica: ...y ahora en la pista...
(la grabación se interrumpe abruptamente y se escucha en el KCT la voz de Fernando Delgadillo, Jorrick, el mártir, había sacrificado su copia de La Canción Informal, una de las cintas perdidas del cantautor mexicano).
La investigación nos remontó al lejano país de Albanta y ahí hicimos el gran descubrimiento: Un unicornio azul.
Era evidente para nosotros que el unicornio había estado paciendo tranquilamente en Albanta y que la riqueza del país había colaborado con la estampa del animal; revisamos el retrato hablado de un ejemplar digno de su raza: una curiosa mezcla de equino y cervatillo con pelaje tornazul y un cuerno adamantino coronando su testa erguida, el rostro adornado por una especie de piocha y las crines levantadas por el aire mientras galopaba sin dar tregua a sus incansables pezuñas plateadas... Pero lo que hallamos en el mítico país fue una especie de percherón obeso mezclado con gordaverdulera, echado cual putadelamechesinchamba, rumiando cuanta hierba se le atravesaba y dejando salir algunas matitas verdes por la comisuras del hediondocico; en la cabeza de la bestiabienutrida había una maraña de pelos dignos de un vagabundorastafari y sobre los treadlocks se levantaba un cuerno torcido y tumefacto. A pesar del inconfundible color entreazulmarinoymoradotubercoloso, nos negábamos a aceptar que ese animaldecarnesgruesas había sido el objeto de nuestra imparable búsqueda, así que preguntamos a cuanto peatón hallábamos sobre el unicornio y todos los índices de los consultados giraban hacia la misma dirección... El unicornio perdido no era otro sino la animalbiencebado con cuerpo de judicialpulquero que ahora dormitaba en un claro pardo, color sin duda adquirido por las plantas como reacción de la clorofila ante los gases naturales que emanaban de la infectabestia...
El paso siguiente fue convencer al animal de regresar con nosotros, así que establecimos una mesa de negociaciones donde Jorrick, el diplomático, hizo gala de sus habilidad financiera y constató la verborrea tepiteña propia del animal.
Finalmente, tras setecientasypico palabralbureras, el unicornio accedió volver con Juan Camaney a cambio de 1,235,156 zanahorias, 1,549, 259 cebollas, 2,136,429 papas y un camote (resulta que estos tubérculos no se dan en Albanta y solían ser los alimentos favoritos de la bestia).
Pero no todo estaba concluido, lo más difícil fue salir de Albanta con el unicornio, pues las autoridades aduanales nos impedían salir. Quizás jamás sabremos si era porqué nos llevábamos el unicornio o por la gran variedad de plantalcaloides que Jorrick, el fitófilo, pretendía sacar del país. Entonces tuvimos que forrar al unicornio con toda la variedad yerbas y flores que nuestro héroe quería llevarse. Atravesamos por fin la frontera disfrazando al unicornio con las yerbas y argumentando que se trataba de un jardín ambulante que la abuela de Jorrick, el buenieto, había cuidado durante sus últimos años y que sobre aquellas plantas estaban esparcidas sus cenizas, sin embargo ahora nos la queríamos llevar para enterrarla en el Panteón Francés para que reposara cerca de La Doña, pues la viejecita admiraba vehementemente a la María.
Con la perorata logramos aturdir a las autoridades y escapamos impunemente de Albanta...
Ya en nuestras oficinas, intentamos limpiar al contrabandeado unicornio, pero al color entreazulmarinoymoradotubercoloso se le había sumado un verdecannabis que no se le quitó ni con aguarrás.
Lo siguiente era hallar al dueño original del unicornio, así nos enteramos que Juan il Castrato Camaney había migrado hacía Uruguay con un circo de fenómenos [él es el hombre que se convierte en animal (porqué nomás se hace buey)]. Intentamos volar a Uruguay, pero erramos el destino y terminamos en Paraguay, luego reanudamos en viaje con el sabor a conspiración nos amargaba los cacahuates rancios que nos dio la aeromoza. Sospechamos que el error no era tal y que se trataba de un intento desesperado por alejarnos de terminar nuestra misión, pues la búsqueda de la neta siempre trae consecuencias que se deben afrontar...
Llegamos por fin al Uruguay y descubrimos que Juanito que se había casado con la Mujeraraña (una negra que enviudó misteriosamente al conocer a Juanito) y engendrado con ella a 7 enanosiameses (en realidad no preguntamos como, pero intuimos que el unicornio azul no sería el único cornudo en esa casa).
Para la parte final de nuestra tarea quisimos tomar las debidas precauciones y convocamos varias personalidades para que atestiguaran la entrega y sirvieran como lazo a la opinión pública para proteger la encomienda. Pero Horacio Quiroga se suicidó en 1937; Mario Benedetti y Eduardo Galeano estaban en un mitin apoyando a Juan Gelman; los integrantes de Les Luthiers estaban de gira y no encontramos a ninguno; tan sólo Leo Masliah nos escoltó en nuestra última embajada.
De hecho, el cantautor uruguayo escribió una canción que refleja claramente lo sucedido en la emotiva entrega. Así quedó grabada indeleblemente en la discografía de Leo la recuperación del unicornio.
A continuación reproducimos la letra de la canción del uruguayo:
Mi unicornio azul,
por fin te encontré
¿Por dónde andabas?
¿Con quién estabas
y qué hacías allí?
Mi unicornio azul,
por fin te encontré.
Tuve que pagar
mucho dinero
para averiguar
tu paradero
Mi unicornio azul,
por fin te encontré.
Las flores que dejaste
no me decían
por donde te rajaste
ni si algún día
por ellas volverías
a mi casa, desagradecido,
te fuiste sin decir
si vendrías a cenar.
Mi unicornio azul,
por fin te encontré.
¿Qué te hago de comer?
¿Querés café?
Contame cómo te fue
¿Por dónde andabas?
¿Con quién estabas
y qué hacías con él?
¿Por qué no estabas aquí?
¿Con quién andabas allí?
Yo te esperaba aquí,
pedazo de hipopótamo pintado
con un cuerno regalado
que de lejos se te ve,
por eso al fin
te encontré en mi catalejo,
te veo de lejos
y yo perplejo
te veía el entrecejo
oscurecido por la sombra
de tu cuerno desparejo.
Mi unicornio azul,
por fin te encontré.
Algunos se preguntan
por qué sos azul
y otros se preguntan
por qué siendo azul
sos un unicornio.
Mi unicornio azul,
no sé que hacer contigo.
Si ponerte en penitencia
o de pronto
marcarte en el carnet
una inasistencia.
Mi unicornio azul,
por fin te encontré.
Sólo que no comprendo
porqué estás verde.
Mi unicornio azul,
por fin te encontré.
No me dijiste
a dónde fuiste,
podría torturarte
para obligarte
a confesarte,
pero no,
porqué yo no estoy de acuerdo
con la tortura.
Mi unicornio azul,
por fin te encontré.
Ahora tengo algo
para mostrarles a mis amigas:
mi unicornio azul.
Ahora mis amigos
ya no pueden decir
que soy un mentiroso,
los voy a llamar
y les voy a decir
que vengan a mirar
como era cierto
que en el fondo de mi casa
hay un unicornio azul
(que sos vos)
mi unicornio marrón,
mi unicornio gris,
mi unicornio carbón,
amarillo, cuervo,
turquesa, lila, verdeluz.
Así terminó nuestro trabajo y nos volvimos a nuestra oficina.
Ahí me quité la gabardina y el sombrero desabroché mi camisa y boté los zapatos. Subí los pies al escritorio y al ver mis calcetines me dio por remendarlos, pero antes me serví un vaso de escocés en las rocas y encendí uno de los habanos que traje desde Cuba. Encendí mi PC y mientras bajaba pornografía me puse a escribir La Neta del Unicornio...
(.) <-punto final
Jorrick Elnegro
P.S: Si con esto no botan al Morocco de Trovadictos ha de ser porqué la Mariposa o el E. está enamorade de él... o porqué de plano les late mucho lo que creen que él escribe... o bien puede ser porqué son parte de la misma conspiración... Creo que a partir de ahora redoblaré mis precauciones...
La Neta del Unicornio (I)
Mucho se ha dicho y especulado sobre el unicornio perdido...
Es quizá uno de los más grandes misterios en el ámbito trovero desde que Silvio Rodríguez denunciara la pérdida y ofreciera recompensa a cualquier información que ayudara a su localización
Sin embargo, Silvio, al parecer, solamente se limitó a versar la denuncia de alguien más, pues cuando la gente lo interroga sobre la bestia mítica, el trovador ha caído en contradicciones de diverso índole, lo cual nos ha llevado a suponer que en realidad ignora la verdad, o bien prefiere mantener oculta la procedencia del animal... él sabrá los verdaderos motivos...
Sin embargo esta columna se decidió a investigar La Verdadera Historia del Unicornio Perdido y gracias a nuestro investigador especial, (el fantástico, el maravilloso, el único:) Jorrick, el Negro, logramos recopilar diversos datos que sin duda serán esclarecedores de la amarga duda originada hace varios años...
Sin más preámbulos los dejo con:
La Neta del Unicornio
Una investigación de Jorrick Elnegro.
En principio de cuentas comprendimos que era un error buscar al unicornio en Cuba, después de todo, es una isla y si el animal se encontrara ahí, seguramente Silvio se habría topado ya con él.
Pero Jorrick, el turista, quería conocer la isla y lo mandamos a investigar con el objetivo de descartar o corroborar los datos antes obtenidos por el trovador.
El resultado: Una deuda enorme para Piroglosa por los más de 50 cheques a nombre del GATI (Grupo de Apoyo al Turismo Internacional, según Frank Delgado) y la Unión de Mujeres Trabajadoras de 5ª Avenida Flores Nocturnas.
Sin embargo no todo fue pérdida, pues las visitas continuas al malecón le permitieron a nuestro heroico enviado establecer lazos extraños con el Movimiento de la Nueva Trova Cubana.
Con estos contactos logró acercarse al mandamás del MNTC y descubrir la afición de Silvio por la cultura mexicana, misma afición que el mismo Silvio ha corroborado en diversos foros y que le ayudó a componer Mariposas.
Pero el tiempo apremiaba y los recursos se agotaban, así que Jorrick, el hermoso, fraguó un plan emergente y organizó un portazo en el Consulado Mexicano y fue repatriado por este hecho. Lamentablemente el portazo degeneró en la destitución de Ricardo Pascoe, pero la búsqueda de la neta siempre trae consecuencias que se deben afrontar...
Fue así como nos olvidamos de búsquedas infructuosas en Latinoamérica y encauzamos la investigación al Distrito Federal y Área Metropolitana.
Consultando con los Ancianos de Iztapalapa y los Herederos de Nezahualcoyotl descubrimos La Leyenda de Juan Camaney, sin embargo no hallamos códice alguno que corrobora esta antigua tradición oral.
Entonces la Suerte llamó a nuestras puertas e invitó a Jorrick, el afortunado, a un bar de malamuerte por la periferia de Ciudad Universitaria donde descubrimos los vestigios del grupo de rockurbano Trolebús y con ellos su versión de la Leyenda...
Al término del tokín acompañamos al grupo a Xochimilco y ahí recibimos La Alcantarilla, pieza redonda donde estos cronistas urbanos disfrazados de rockeros documentan su versión de Juan Camaney.
A continuación reproducimos la letra de la canción de los Troles:
Juan Camaney caminaba
allá en Nezahualcoyotl,
caminaba de madrugada,
armado hasta los codos.
Regresaba de su chamba
en los separos de Iztapalapa,
cuando de pronto se topó una banda
de faldas, pantalones y mallas.
Veinte chavas bien gandallas
aparecieron bajo el farol
unas güeras y morenas,
flacas, gordas, chaparras, trigueñas, costeñas
y demás en el rockanroll.
Todas ellas aclamaban:
"Quiero sexo, sexo, sexo, sexo, sexo..."
y a Juanito, nuestro héroe
se le arrugó el calzón.
Lo rodearon, lo apañaron,
le quitaron el pantalón
y Juanito les decía:
"Creo estar soñando
cuando tú me haces así..."
Ya las chavas, bien prendidas,
"¡Yo primero!" "¡Yo no veo!"
"¡No se mueva por favor!"
Y sacaron las navajas,
las tijeras y el desarmador;
y Juanito, nuestro héroe
pedía agritos compasión.
"Nel, chamaco, ya pelaste.
Las Castradoras llegamos ya
y esta noche ya tronaste
tu charola de violador...
Oigan chavas, oigan chavos,
la nota roja publicó
una carta de Juanito
solicitando investigación.
Mucha lana de recompensa
a quien mande información
porqué hace unos días
el unicornio se le perdió...
Poco tiempo después nos enteramos que Jack, el destripador, visitó a la banda y los desmembró. Eran ya dos tragedias las que nos sucedían y comencé a pensar en un complot en contra nuestra y los dos sucesos bien podían significar una amenaza... pero la búsqueda de la neta siempre trae consecuencias que se deben afrontar...
Con la información recabada gracias a los Troles, fortalecimos nuestra teoría: Silvio solamente denuncia la pérdida y por un extraño proceso de identificación con Juan Camaney la plantea en carne propia.
Entonces tomamos la difícil decisión de volver a Cuba.
Tras una reunión sorpresa organizada en honor de las Flores Nocturnas y el GATI buscamos a Silvio entre los convidados y con él tuvimos el siguiente diálogo:
J. E: Eress mi único amigo...
S. R: Ya'stás pedo, Jorrick...
J. E: No, e'sierto (hic)...
S. R: Claro que ssí, ya te'stoy viendo doble...
J. E: Por algo eress el maestro, k...
Al día siguiente dela tertulia Jorrick, el beodo, había olvidado todo lo ocurrido en ella. Lo anterior es el único extracto inteligible de una grabación secreta que Jorrick, el precavido, hiciera y se encontrara en su equipaje antes de volver a México.
Claro que tuvo que pasar muchos infortunios para esconderla de los agentes aduanales, pero para alguien capaz de contrabandear habanos escondiéndolos en su propio cuerpo, una cinta no representa reto.
Antes de dejar la isla Jorrick, el audaz, se entrevisto nuevamente con el Pionero de la Nueva Trova y en su casa encontramos algo que nos dejó pasmados: Toda su discografía... y con ella el LP llamado Unicornio . En las palabras con que el Aprendiz de Brujo adorna su material descubrimos que la canción que da nombre al disco se llamaba anteriormente Noticia, pero dijo que toda la gente la reclamaba como Unicornio y que obedeciendo el viejo adagio de Vox populli, vox Dei decidió cambiarle el nombre. No cabía duda, existía toda una conspiración para ocultar la neta del unicornio y Silvio era partícipe. ¿De qué otro modo se podría explicar que un comunista oyera la voz de Dios?. Nuestro valiente investigador no estaba seguro en Cuba y emprendió el pronto viaje de vuelta.
Ya en el D.F., comprobamos que las palabras que la edición en CD del disco contiene las mismas palabras de Silvio y que el viaje al país comunista no nos dejó nada, solo una buena cantidad de puros cubanos y una EVNI (Enfermedad Venérea No Identificada) que Jorrick, el lujurioso, traía consigo. Ya no cabía duda, había una conspiración para alejarnos del camino... pero la búsqueda de la neta siempre trae consecuencias que se deben afrontar...
Nada nos detendría y atando cabos comprendimos que era obvio que Silvio estaba enterado de la pérdida del unicornio de Juan Camaney y conmovido por la noticia publicada en La Nota Roja hizo su canción, pero algo o alguien lo había obligado a cambiarle el nombre, alguien que no quería que Juanito recuperara su unicornio.
A continuación reproducimos la letra de la canción de Silvio, el conspirador:
Mi unicornio azul
ayer se me perdió,
pastando dejé
y desapareció.
Cualquier información
bien la voy a pagar.
Las flores que dejó
no me han querido hablar...
Mi unicornio azul
ayer se me perdió,
no sé si se me fue,
no sé si se extravió,
y yo no tengo más
que un unicornio azul.
Si alguien sabe de él
le ruego información
cien mil o un millón
yo pagaré.
Mi unicornio azul
se me ha perdido ayer,
se fue...
Mi unicornio y yo
hicimos amistad
un poco con amor,
un poco con verdad.
Con su cuerno de añil
pescaba una canción,
saberla compartir
era su vocación...
Mi unicornio azul
ayer se me perdió,
y puede parecer
acaso una obsesión,
pero no tengo más
que un unicornio azul
y aunque tuviera dos
yo sólo quiero aquel.
Cualquier información
la pagaré...
Mi unicornio azul
se me ha perdido ayer,
se fue...
Con la nueva información abrimos otra línea de investigación y gracias a esta vertiente nos encontramos con la Congregación de las Karamensitas Calzadas del Monte Karamelo.
Una intensa investigación nos reveló que en el convento de las pseudoreligiosas se adoraban dólmenes fálicos y Jorrick, el astuto, se tuvo que disfrazar de Sor Tilegio, arriesgando con fervor islámico el propio unicornio. Aquí me parece prudente señalar que la EVNI con la que Jorrick, el potente, regresó de la isla, no era tal, se trataba solamente de labial violeta.
Una vez dentro descubrimos que la Congregación era la fachada de la banda de mujerresentidas Las Castradoras, esto descubrimos al notar que entre sus filas había unas güeras y morenas, flacas, gordas, chaparras, trigueñas, costeñas y demás.
Luego de muchas recursos que sería imprudente revelar, descubrimos que la Madre Dora guardaba recelosa un crucifijo de carne. Era obvio que , en caso de haber acertado en nuestra hipótesis, ella sabía algo sobre el unicornio y entre sus muslos hallamos al hijodelhambre, un espécimen fálicazul. Al parecer, el misterio había sido resuelto.
Sin embargo no contamos con el carácter alegórico de la historia de Juan Camaney y no era un falo lo perdido por Juanito, sino una especie de caballo astado.
Rendidos, regresamos a la antigua línea de investigación y entonces recibimos una visita inesperada.
Nuestro colega poetoide, el Dr. Luis Fernando Molina, al enterarse de nuestra gran búsqueda nos obsequió una grabación realizada en su mismo consultorio.
A continuación transcribimos lo hallado:
Siete Segundos de Cordura
Dice el psiquiatra:
-Tiene usted siete segundos de cordura.
-¿Siete segundos? ¡¿Me volveré loco?! ¡¿caer al vacío caótico de mis entrañas?!
-Seis...
-¿Y que será cuando despierte? ¡Siete segundos es nada! ¿Cómo lo sabe?
-Cinco...
-Ahora son cinco, cinco segundos para saberme real o no...
-Cuatro...
-¡Cállese de una vez, que me está oxidando la razón!...
-Tres...
-Pero ¿por qué? ¿es que hice algo mal? ¡No! ¡Él no sabe eso!
-Dos...
-¡Dos segundos! ¡¿Qué hacer en dos segundos para evitar la sinrazón?!
-Uno...
-Habré de despedirme, supongo... ¡pero un segundo no alcanza!
-Ahora.
-...
-...
-...
-
-¿Qué pasó?... ¿no era real? ¿es que se equivocó? ¿Dónde está? Ya ve, nada pasó, todo es normal, sigue todo como estaba antes del conteo... excepto por el silencio... mejor pregunto a aquel unicornio como salir del silencio...


















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