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lunes, 15 de marzo de 2010

Detrás del Espejo

Mira estos ojos, Alicia,
son exactamente los mismos
que embelesados te miraban.

Son estos el mismo mar
que descubriste de madrugada,
los que navegaron tu espuma
entre corrientes indomables
y contemplaron tu luna.

Fuiste tú, mi pequeña,
con tu sonrisa de gato,
quien desempolvó mis alas
para caer en pos del conejo.

Quien pisó mi hojarasca
dibujando sus flores,
pintando de rojo
mi noches en blanco.

Ya no serán mis brazos
los que te sirvan de columpio.
Ya no serán mis dedos
los que alboroten tus rizos.

No seré yo quien te cuente otros cuentos
y no será más tu sonrisa
quien me despierte del sueño
de perseguir al conejo
debajo del suelo.

Me ahogaré en cualquier charco
salado de olvido,
fumando trozos de seta en recuerdos,
llorando pimienta,
y tragando melaza en un pozo
sin sombrero,
sin Alicia,
sin té
sin ti.

¡Que me corten la cabeza!
cuando sólo me quede
el as de corazones negros
bajo la manga.

Es mejor perder la cabeza
a vivir sin tu cuerpo.

Corre tú, Alicia,
a través del espejo;
yo he perdido ya el juicio
por tu hermosa sonrisa de luna,
de gato invisible.

Anda, pequeña,
detrás del espejo
te esperan las fiestas, los bailes,
tal vez el conejo.

Yo ya no puedo seguirte,
te amo, pero ya estoy muy viejo.

(2001)

Escribí este txtt hace como 7 años, a fin de cuentas, mi Alicia de rizos negros salió del espejo y nos reencontramos tanto que tuvimos a una pequeña Alicia de rizos de borrega dorada... A la que, por cierto, le encanta Alicia desde morrita, desde versiones mutiladísimas en cuentitos baratos de ilustraciones pedorras, pasando por la peli de Disney, una adaptación literaria a la peli de Disney (simón, la versión en libro de una película basada en un libro), otra peli animada muy pedorra, otra película muy pedorra con Whoopi Goldberg como el gato de Cheshire y cualquiera que nos caiga a las manos. Basta decir que a la hora del cuento ya nos aventamos la original de Lewis Carrol. Acabamos de ver la de Burton, yo no sé todavía si me gusta, pero la enana salió encantada. Creo que en breve podremos ver juntos la de Svankmajer (inserte aquí mi rostro con una sonrisota de Cheshire).






P.S: Por cierto, cheken esta entrada del Maik hay algunas imágenes de Alice perturbadoras interesantes.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Sobre la Tela de una Araña

Un elefante se columpiaba
sobre la tela de una araña,
como veía que resistía
se paró a llamar a otro elefante...
Despierta en este instante, mujer,
y desnúdame la cena,
esta noche vengo hambriento,
y me conformo tu cuerpo,
ya te he visto abrir un ojo
y su brillo te delata,
hasta puedo oler el miedo
que se escapa de tus piernas
¡No pretendas engañarme!

Prisionera de mi amor.
Dos elefantes se columpiaban
sobre la tela de una araña,
como veían que resistía
fuerona llamar a otro elefante...
¡Cállate, pendejo
Que me duele la cabeza
y ya duermen nuestros hijos;
desde ahorita te lo advierto:
si despiertas al pequeño
serás tú quien lo consuele
que ya debe acostumbrarse
a tus besos de borracho
pa que pronto así comprenda
que su padre no da más...
Tres elefantes se columpiaban
sobre la tela de una araña,
como veían que resistía
fueron a llamar a otro elefante...
¿Todavía te atreves
a desafiar a tu marido?
Esta casa es mi castillo,
todo aquí me pertenece
y por eso soy tu rey.
Vaya rey de poca monta
sin cuidado por su reino,
pues malgasta su dinero
embrutecido en la taberna
entre putas y amigotes...
Cuatro elefantes se columpiaban
sobre la tela de una araña,
como veían que resistía
fueron a llamar a otro elefante...
Poco das para la casa,
nada das para tus hijos,
ya no hablemos del cariño,
mucho menos del respeto
que me empuercas las cobijas
y mi cuerpo con tus manos.
Siempre llegas a “palacio”
alcoholizado en torpe hombría
pa montarme cual vil yegua
¡A saciarte en otras hembras!
Cinco elefantes se columpiaban
sobre la tela de una araña,
como veían que resistía
fueron a llamar a otro elefante...
¡Calla, perra inmunda!
Que tu ley es mi palabra
y si yo te ordeno un salto
tú preguntas qué tan alto
estirando bien las ancas;
que por eso eres mujer;
que por eso me he casado;
yo por ti bien he pagado.
¡No reclames, tú, de putas,
pueden ser de tu familia!
Seis elefantes se columpiaban
sobre la tela de una araña,
como veían que resistía
fueron a llamar a otro elefante...
Aunque golfa me creíste
fui doncella cuando novios,
fui princesa, fui tu premio
y tu reina hasta el altar.
Puta fui tras el “acepto”.
¿Cómo habría de tratarte
si me pones bien los cuernos?
¿o es que acaso crees que ignoro
que me engañas con cualquiera
en cuanto salgo de la casa?
Siete elefantes se columpiaban
sobre la tela de una araña,
como veían que resistía
fueron a llamar a otro elefante...
Si te trato cual ramera
bien lo tienes merecido.
Que tus hijos se despierten
que conozcan a su madre
que no sabe hacer las cuentas
y por eso es que ha parido.
Por salvar tu pinche nombre
te brindé yo mi apellido;
aun dudando del esperma
que engendrara aquellos niños.
Ocho elefantes se columpiaban
sobre la tela de una araña,
como veían que resistía
fueron a llamar a otro elefante...
Ocasiones me han sobrado
y no me faltan los motivos:
tu lujuria, tu alcoholismo,
tus golpizas y tus celos;
por decir pocos ejemplos.
Si de bruta se me acusa
bien acepto los castigos,
pues tan sólo una pendeja
aceptaría la semilla
de este sapo disfrazado.
Nueve elefantes se columpiaban
sobre la tela de una araña,
como veían que resistía
fueron a llamar a otro elefante...
Pues si tanto te molesta
te me largas ahora mismo
y te llevas a esos hijos
producto del chantaje
que me tiene aquí a tu lado.
¡Maldigo, yo, mis labios
por haberse a ti entregado!
Y si mis hijos con castigo:
¡Maldigo, pues, mi vientre
por habértelos parido!
Diez elefantes se columpiaban
sobre la tela de una araña,
como veían que resistía
fueron a llamar a otro elefante...

Entre tantas maldiciones,
arañazos y maltratos,
escondido en una esquina
con la entraña destrozada
un pequeño lloriqueaba.
Mientras tanto, una nena,
la mayor de los hermanos,
con los oídos en sus manos,
se mecía lentamente
canturreando una canción:

Once elefantes se columpiaban
sobre la tela de una araña,
como veían que resistía
fueron a llamar a otro elefante...

-MJM (Debe ser de por ahí del 2002)


Este pinche drogadicto de letras apestosas y mano cosquilluda me memeó. Esto, para los no iniciados, es seguir estas pequeñas instrucciones:

1.- Ve a la cuarta carpeta en tu computadora, o donde almacenes tus fotografías
2.- Elige la cuarta fotografía de esa carpeta
3.- Explica la fotografía
4.- Escoge a 4 personas para que hagan lo mismo

SupIsa.jpg

La imagen corresponde al un homenaje ke le hicimos al Silvio, hace un par de años en el Foro Ana María Hernández, ahí, pegadito al Frida Kahlo en Coyoacán.
Fue la primera vez que utilicé al energúmeno disfrazado de payaso para hacer el chou y creo ke funcionó a toda madre.
Ahí estoy echándome Sobre la Tela de una Araña acompañado en las percusiones corporales arrítmicas por Adolfo Ramírez (a mi diestra), y en el taco de ojo, Isabel a mi siniestra.
Cabe resaltar ke al final de chou, la perrada se abalanzó a la dama, a quien nadien conocíamos, con el fin inicial de quererla conocer y, seguramente, quererla querer.
Ahí los tenías dándoles sus datos, tarjetitas mamomas, teléfonos, recaditos, postales de amor para que la nena de muy bien ver, se las recibiera... pero el único que tuvo la brillante idea de sacarle su mail fue el sujeto disfrazado de payaso disfrazado de poeta, o sea: YO (pendejos, ¿de veras creyeron que ella les iba a llamar? No, no les voy a correr su meil).

Como las reglas del Memeo dicen pegar la roña a otros 4, les doy su bajón de choya pa que se peguen sus chivos a: María Marioneta, Mamacita Roja, El Mostro Molina, El Sup. Dense unas vueltecitas, ora que es temporada de mayates, por sus blogs y les dejan mis mentadas por tenerlos descuidadones.

viernes, 13 de junio de 2008

Retrato de Hombre Sentado Llorando en la Noche con Niño Triste a su Lado

Era de noche
y las puertas gritaban,
lo despertó su llanto
que no era suyo.

Dio tres pasos temblando,
llovía el foco de sus padres
pero sólo bañaba la cama vacía,
hasta el gato se había escondido.

Con el miedo de siempre
en el pasillo oscuro
se sintió solo y perdido,
carraspeaba la aguja sin vinilo
y su scratch-scratch
bailaba con un llanto
entre cocina y zotehuela.

Caminó sobre su temor
y desconoció al hombre
sentado en el piso
que incrustaba lágrimas
en sus palmas
y ofrecía los huesitos del cuello
al descabello del matador.

Se respiraba el ron
de los sábados en madrugada,
pero el niño se acercó al llanto.

El hombre eructó un "Medejó.
Tú madre me abandonó".
Y me senté junto a él.



jueves, 8 de mayo de 2008

¿Qué Haces Allá Arriba?

¿Qué haces allá arriba,
niña, te vas a matar!


¿Qué más podía pensar
al ver a la angelical criatura
izada en un extremo
de la estructura tubular?

¡Baja inmediatamente
ese no es lugar para ti!


Pequeña, puedes lastimarte,
rasparás tus rodillas.
¿Quién limpiará tu sangre?
¿Quién curará tus heridas?
Pero lo más importante:
¿quién besará tus mejillas
cuando rompas en llanto
sin madre y sin caricias?

¡Pero, bájate pronto,
tú no eres una bandera,
entiende que no es tu lugar!


¿Dónde están tus muñecas?
¿Qué has hecho de tizas y tejas?
¿Qué clase de juego es ese?

Ese no es sitio de niñas bonitas;
y tú, mi niña, eres muy bonita.

Cuando yo era pequeño
adoraba esos juegos tubulares
donde los niños colgados
jugábamos como changos.

A veces me quedaba parado
intentando mirar
con morbo infantil
los calzones de las niñas.

¡Por favor, bájate pronto!

Se que no me escuchó,
era mucho el ruido alrededor,
pero comenzó a descender
de aquella estructura vertical
haciendo gala de equilibrio
y el dominio de sus piernas.
Descendió trazando en el aire
una perfecta espiral.

Yo la miraba asombrado
cuando al llegar al suelo,
con un guiño y una sonrisa,
me arrojó su mojada tanga;
y moviendo las nalgas
caminó desnuda
hasta el centro de la pista,
donde continuó bailando.





Está basado en una historia real.
Estábamos el Neftalí, Andreu, Casarín y YoMero Simpson pensando cómo celebrar el 15 de septiembre y decidimos hacer algo ke no habíamos hecho nunca juntos... después de meditar si nos íbamos a misa o a un partido de futbol, decidimos irnos a un teibol.
Casarín invitó con dinero mal... bueno, quienes conocen a Jorge ya saben de sus métodos para conseguir dinero.
El caso es que entre los gritotes característicos de un pelódromo salió una nena con carita de chamaca de 15 y pechos de chamaca de 15, pero un culo como para echarse una jetita (después del palomazo, claro)

Obviamente ni me acongojé ni sufrí, yo estaba viendo chiches, nalgas, tangas y disfrutando sanamente de la tertulia; pero después se me hizo chido el experimento de jugar con la onda de la estructura tubular y recordar las changueras donde jugaba con mis primates y carnales de sangrita afuera de casa de mi abuela.

Por cierto, ese día el Nafta se puso tremendo tapón de Ron Caswey que perdió el celular y un boletito para un privado.¡Ah, pero eso sí, se chingó el pantalón sangrado del chocho de una teibolera... todos recordamos con un poquito de asco cuando el animalón regresó de su private chupándose los dedulces.