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miércoles, 2 de junio de 2010

Piscis

Acoplados como Ying-Yang
nadamos entre nuestras piernas.

Tú
con una anguila
que revive en tu boca
mientras yo
le imprimo un salmón a tu corriente.

pisces-body-art.jpg
Imagen topada por ahí, avísenme si saben la autoría.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Anzuelo de Silbidos




Tus nalgas
corazón
tienen imán de miradas
y se me antoja agarrarlas
para almohada
o cojín.

Eres un anzuelo de silbidos,
mammmita,
con cabello en hebras de obsidiana
que serpentea en cascada,
ojos carbones vivos,
la piel de miel lechosa
relamida,
boca como de ventosa
y labios caramelo
como para lamer.

Tienes un abrazo telaraña
que me invita a encerrarnos en capullo
y dos pechitos jitomates
con el tamaño justo
para llenarme la boca
de tu leche de mariposa
dejando uno libre
para compartirlo.

Porque compartimos la mitad
de tus gustos bicicleta
y me pierdo pensando
que nos pedaleamos el placer
disputándonos el centro
de un tercer par de piernas.

Cuando quieras te invito
a inventarnos el cariño,
las caricias
y a jugar billar
a tres bandas.


domingo, 29 de junio de 2008

En Sentido Contrario

Adelántate.

Quiero encontrar tu sueño
bocabajo sobre la cama
vestido solamente
de sábanas.

Yo podría disfrazarme
de ciego para mirarte impune
y quizás hasta te leería
en braile la piel.

Quiero jugar al caracol
para pintar de baba tu columna
y al panadero para amasarte
o como un niño que lame un durazno
para sentir su terciopelo
y lo muerde contento
con tiernos dientes.

Después te abriré
como quien parte una manzana
con las manos
para hundir mi lengua
en el rincón más angosto
de la zona más ancha
de tu silueta.

Al final,
quiero encajarme ahí,
poco a poco,
despacito,
hasta sentirme atrapado,
apretado,
palpitante en tu interior,
rodeado de tu cueva,
prisionero de tu culo,
devorado por tus nalgas.

Seguramente haría de nosotros
dos péndulos en colisión constante
y miraría las olas que corren
por tu carne carcelera
hasta que sientas
cómo me convulsiono en tu caverna
y escupo mi semilla
en tu tierra infértil.

Adelántate
esta noche quiero analizarte
y hacerte el amor
en sentido contrario.


martes, 20 de mayo de 2008

Té de Ti

Quisiera vivir bajo el reloj de tela
que marca las once cero cuatro de tu cóccix
y chupar el vinagre de esa esponja
si nació para acogerme
y bienvenirme.

Como a mi lengua
que se limpia las papilas
en la tela,
en la esponja,
y se viste de ella
para ser mordidas
por tus labios.

Si desprendo el reloj
sobre tu popa
no será tan sólo
para inhalar tus vapores,
también leería como el ciego
el afeite de tu vello
desvelado.

Con un francés te dilataría
para sumergir la esponja
en tu hueco
hasta empaparla toda
de tu zumo.

Con los dientes y calma
cosecharía de tu interior
esa bolsa de té de ti
y la colgaría sobre tu boca
escurriéndose como reloj de agua.

Después te alimentaría
con la esponja bañada de tu licor
para que lo pruebes
mejor que entre tus dedos
manchados de ganas en soledad.

lunes, 31 de marzo de 2008

Parado de Cabeza

A veces tu sueño es tan profundo
que yo me arrimo,
te embarro mis ganas en la espalda
y tú
no me pelas.

Entonces cuido tu sueño,
arrullo al colchón
al ritmo de mi derecha.

Porque sucede que yo me empalmo
por no poder empolvarme.

Comienzo despacio
como si acariciara la barbilla de un gato
altivo, orgulloso,
curvado a la izquierda
con un poco de desdén.

Le pongo un collar de dedos
-índice y pulgar-
y lo deslizo hasta su base.
Mientras siento cómo engorda
juego a las bolas chinas.

(A veces presiono mi níes
con la yema de algún dedo,
pero si me siento audaz,
o solamente estoy
un poquito más horny,
deslizo mi huella digital
a la puerta de mi próstata
y presiono como validando mi entrada.)

Cuando las venas del cuellito se me hinchan,
Tuerto llora una gota transparente
y yo la unto en espiral,
a menudo mezclada con mi saliva.

Es cuando de veras me empalmo,
me exprimo a puñetazos,
y te hago el amor
sintigo.

lunes, 24 de marzo de 2008

Brillo Labial


Si llego tarde a la hora del amor,
no me esperes,
comienza sin mí.

Quita esa almohada de entre tus piernas
ponla bajo tu lumbar,
junta tus tobillos,
apunta al techo con las rodillas
y tus copas.

Posiblemente entre tus pechos
encuentres el broche de tu sostén,
suéltalo,
                                             quítalo,
libera a las gemelas,
                  gímelas sentir,
parpadear y levantarse
al contacto con tu blusa.

Y ya que hablamos de la ropa,
busca entre tus muslos
la costura…
la bendita costura que vive
justo debajo del tiro,
en la intersección de tus piernas,
                                 crúzalas,
                                       ténsalas,
                                            relájalas…

Cuando te hartes,
desenfúndate toda.

Busca tus latidos entre tus pechos
y traza un surco con la almohadilla de tu palma
hasta presionar tu pubis.
Desde ahí
desenrolla tu mano
y tiende tus dedos
como calando tu carne
y busca tus latidos entre tus labios.

Abre el cajón de tu buró
y busca el plumón Berol Profesional
(wide & broad)
que guardas en él.

Sácalo,
que no te apene su frío metálico,
tápalo bien,
escribe sobre tus labios mi nombre,
o mejor aún,
el de tu fantasía favorita
dentro de ti.

Abúsalo hasta que la espalda
te reclame,
entonces gira,
levanta las caderas
              r
d               e
i                   s
b                      b
u                           a
j                               l
a                                   a
.                                       d
u                                           i
n                                                l
a                                                   l
.                                                       a con tu

espalda.

Desliza la yema de algún dedo
desde el centro de tus nalgas
hasta el timbre de tu hedonismo,
regálale circulitos,
abusa de él,
antes de devorarte.

Híncate sobre el colchón
y monta tu mano,
atrápala con tus muslos.
Túmbate de costado
siente tus contracciones,
juégate
                                júgate.

Saca tu dedo despacio
y con su huella digital,
unta ese brillo labial
sobre tu boca,
aspirando tu aroma
y preparándome un beso.

jueves, 13 de marzo de 2008

Quiero Conocerte



Quiero conocerte
en el sentido bíblico de la palabra.

Descubrirte de ropa
y de caricias usadas.

Mariposearte la panza,
empalagarte los besos,
empatar nuestros ombligos
ensabanados.

Abrazar tus pechos con las palmas,
ensalivarte la zanja ente ellos,
circularlos en círculos de baba
y beber hasta terminarme de criar.

Caminar la boca por tu vientre
hasta besar los pies del hijo
en la señal de la cruz.

Separar y levantar tus tobillos,
calzarme tus corvas en los hombros,
poner una garra en cada nalga
y relamerme nuestros labios
y mis dedos.

Quitarte el frío con mi peso,
pelvisearnos en vaivén,
besarte la punta de la lengua
con mi aroma tuyo
y lamerte los oídos con jadeos.

Salir y rodar.

Que pruebes en mí
el sabor de nuestras ganas
y mi orquídea.

Cubrirme con tu abrigo de piel.
Que te creas mi taparrabo
y a mí tu mecedora
mientras miro tus pechos que me miran.

Que gires sobre tu eje
marcado por mi mástil
para regalarme el cuadro
arañado de tu espalda,
el paisaje de tus nalgas devorándome.

Que tus caderas
en reversa
subrayen
con tu rastro nectarino
mi torso
de mi pelvis
hasta mi cara.

Sentir tus senos en mi vientre
y a nuestras espaldas formando
el símbolo del “igual que”
mientras oralizamos el amor
con las bocas ocupadas.

Soñar por un rato
en un abrazo de tamal.

Despertar con las ganas no saciadas
y convertirnos en coito
hasta que las nalgas nos aplaudan.

lunes, 10 de marzo de 2008

Tulipanes y Espuma

Se me antoja la espuma
cuando jugamos a desposar
tus muñecas con la cama;
y mirar tu sonrisa amaneciendo
en el horizonte.

Verte como libro abierto
y oler tus páginas centrales.

Chupar el punto sobre tu i
con uvas congeladas en mi boca
y a lengüetazos de gato
dejarte dos paréntesis
debajo de un
trapezoide
de musgo
negro
(¡)

Alzar tu grupa como un copón
y meter mi lengua
en el beso fruncido
que me brindas
para crear un arco
con tu espina dorsal.

Separar tus tobillos como una Harley
y hundirme en tu herida
que llora charquitos de mar,
juntando y desjuntando
el sudor de nuestras ingles
y sentir tus espasmos de espuma
que me ahorcan.

Darte a probar un tulipán
bañado en tu salmuera dulce,
hasta crear entre tus pechos
y sobre tu vientre un río
de mi polen almizclero.

Enfundarme en el pantalón
y embarrar tu aroma
a pinceladas en la mezclilla.

Salir con cualquier pretexto,
como el trabajo o los cigarros,
y volver con la certeza
de que la cena está caliente
y húmeda sobre la cama,
y tú, hambrienta;
con antojo de tulipanes
y espuma.

viernes, 7 de marzo de 2008

Jugo de Vulva

Ingredientes:
+Una lengua
+Dos piernas
+Tres dedos

Preparación:
Se extienden las piernas formando una V invertida y se colocan lamidas de gato en el vértice hasta dilatarlo un poco, esto es para facilitar la entrada de uno de los dedos (de preferencia el cordial). Se coloca otro dedo (pulgar) a hacer circulitos sobre el dintel de la ninfa y se intercalan con aleteos de la lengua. Se ejerce presión en la entrada sucia del amor con la yema del anular y se continúa por un rato hasta que los gemidos y/o espasmos dejen la palma de la mano llena del jugo.

Tips:
Si estorba el índice se puede dejar descansando entre las ingles, o bien, se puede utilizar junto con el cordial.
Para acelerar la extracción se recomienda girar de vez en cuando el dedo cordial hacia la cara interior frontal y presionar un poco con la yema en subibaja.
También se puede beber el jugo directo del envase.




Jugo de Vulva nace en un taller de creatividad literaria con Alias el HACS y David Aguilar por ahí del 2004. El reto de esa semana (propuesto por David, si mal no recuerdo) era hacer un texto de corte amoroso como si fuera una receta de cocina. En un principio no me gustó el resultado, me clavé en el tema sexual (como siempre) y no sentí haber cumplido la tarea... pero a los dos perros les gustó... igual pasó con la banda que lo leía. Con el tiempo se ha vuelto de mis cochinadas favoritas...

martes, 4 de marzo de 2008

Regálame la Muerte

¿Por qué diablos alejas
tus ojos de los míos
cada vez que intento hablarte?

¿Acaso ya te diste cuenta
de que hablar no nos deja nada?
Qué prefiero tu silencio y tu mirada.

Qué ser fieles no es ser felices
aunque se parezcan las palabras

Qué prefiero morir en tus caricias
a vivir tu indiferencia.

Toma mi cuerpo con tus manos
y mi alma entre tus labios,
alerta a mis sentidos,
despierta tus gemidos,
afílate las uñas,
prepara tus colmillos,
revive aquel instinto
tan mortal de tus ancestros,
destaza mis adentros
con tus labios,
con tus besos.

Hay lujuria agazapada
que domina las razones,
que se esconde en los rincones
de tu piel y de mi alma.

Haz la guerra con mi cuerpo
y el amor con mis entrañas,
tengo llanto, está por dentro,
pues no hay besos que me calmen.

Tengo sed de tu cintura
como tú sed de mi carne

Con las lanzas de tus senos
atraviésame los labios
y que el hierro de los tuyos
deje estigmas en mi alma.

Si me amarro a tus caderas
y me vuelvo un incendiario
de tus piernas haz tijeras
y navajas de tus manos
corta pronto mi cabeza
pero déjame a tu lado.

De mi piel haz tu montura
y que mis dedos te cabalguen.
Que mi lengua te recorra
tan ardiente como un ángel.

Con tus uñas en mi espalda
de mi piel saca jirones,
tus colmillos en mi cuello
saciarán tu sed de sangre
y mis manos hasta el alba
calmaran toda tu hambre.

Que mi sangre se derrame,
que se escurra entre tus labios.
Que mi vida se prepare
a escaparse de tus manos.

Soy feliz si estás conmigo
en el momento de mi muerte
siempre y cuando me cobijes
con tus labios y tu vientre.

Hiere,
sangra,
muere,
mata,
quiere,
ama,
vive
y regálame la muerte.

jueves, 28 de febrero de 2008

Besos Violeta



Cuando el hartazgo agite mis pasos
hacia la esquina de tu calle
y los ojos me chiflen avisando tu partida,
llevaré mis ganas junto a tu cadera.

Mataré tu grito con tus besos en mi palma,
te llevaré cintura al hombro
hasta una esquina apagada
dónde pueda recargar el perfil de tu rostro
y tus pechos afilados contra la pared.

Me meteré en tu falda
para rasgar tus medias
y te jalaré del pelo para mirarte
y meter mi beso en tu boca.

Rasguñaré tu blusa,
te romperé el sostén
y jugaré mi lengua en tus pezones
mientras mis dedos se humectan
del miedo entre tus piernas.

Tumbaré al suelo tus nalgas,
abriré tus rodillas
y con el cinturón a media pierna
me meteré en tus muslos
hasta arrancarte espasmos rabiosos
entre besos violeta.

Y si después de mirar mi semilla
confundirse con tus lágrimas de rimel
soy incapaz de gritarte mi amor,
entonces,
y sólo entonces,
te daré la razón
y comenzaré a creer
que sólo estoy obsesionado.

lunes, 28 de enero de 2008

El Voyeur de tus Nalgas

Yo soy el voyeur de tus nalgas,
víctima del hechizo erectizante
de tu espalda
desnuda
cuando bailas
seduciendo al vértice
de dos piernas.

Quiero verte de rodillas,
con tus palmas besando al suelo,
alejándote como gata
que bebe leche de higo
y hurga con sus dedos
en otra madriguera.

Quiero vestirte de mariposas la piel
y dejar el ala de un colibrí
entre tus piernas
marcando la 1:52

Quiero besarte entre otros labios
mientras nadas como piscis
en jugo de sexo.

De tanto verte
me verteré en un verso líquido
sobre tus alas
para que un molusco/músculo húmedo
recoge las manchas de mi amor voyeur.

Y yo volveré a mi palco
para ver como se reanudan
en su juego.

domingo, 2 de diciembre de 2007

Medusa

Es un texto armado con la métrica (que no la técnica) de los haikús...

Medusa

Amplia sonrisa
que moja sus aretes
sin un colmillo.

Voz de diamante
con matiz de soprano,
encantadora.

Ojos canela,
reflejo de mis mares
enamorados.

Rizos de sierpe,
obscuros como brea
de fino aroma.

Labios mojados
me invitan a besarlos
sin ser pecado.

Garras filosas
dibujan pentagramas
en mï espalda.

Cuerpo de diva,
pequeño, estrechable.
Breve cintura.

Firmes caderas,
blanca su piel lamible,
Nalgas hermosas.

Pies delicados,
preciosos y pequeños,
tímidos dedos.

Piernas delgadas,
de compases acróbatas
y seductoras.

Entre sus muslos
el sabor a salmuera
por miel se troca.

Vientre muy plano,
de su precioso ombligo
mana un oasis.

Melocotones
con dos perlas purpúreas
redondos pechos.

Un dragón nace
de la base del cóccix.
Lame su espalda

hasta sus alas
recorre lujurioso,
luego se quiebra.

Entre sus senos
reposa su cabeza,
luego despierta.

Abre los ojos,
a su víctima ubica,
muerde su cuello.

Eres Medusa
y si miro tu cuerpo
me vuelvo piedra.


Medusa.jpg


Los últimos tres versos del poema se los dije al oído a Cin en Mayo del 2002 en el difunto Centro Cultural Autónomo y Pelonpompudo Radio Tendedero Café. Tiempo después aparecieron rayados en uno de los costados de la Alberca Olímpica del De eFe. Cinthia me había mandado al carajo... Tiempo después recapacitó  y hasta hizo el dibujo.