jueves, 28 de febrero de 2008

Besos Violeta



Cuando el hartazgo agite mis pasos
hacia la esquina de tu calle
y los ojos me chiflen avisando tu partida,
llevaré mis ganas junto a tu cadera.

Mataré tu grito con tus besos en mi palma,
te llevaré cintura al hombro
hasta una esquina apagada
dónde pueda recargar el perfil de tu rostro
y tus pechos afilados contra la pared.

Me meteré en tu falda
para rasgar tus medias
y te jalaré del pelo para mirarte
y meter mi beso en tu boca.

Rasguñaré tu blusa,
te romperé el sostén
y jugaré mi lengua en tus pezones
mientras mis dedos se humectan
del miedo entre tus piernas.

Tumbaré al suelo tus nalgas,
abriré tus rodillas
y con el cinturón a media pierna
me meteré en tus muslos
hasta arrancarte espasmos rabiosos
entre besos violeta.

Y si después de mirar mi semilla
confundirse con tus lágrimas de rimel
soy incapaz de gritarte mi amor,
entonces,
y sólo entonces,
te daré la razón
y comenzaré a creer
que sólo estoy obsesionado.

lunes, 25 de febrero de 2008

Vamos a Rompernos la Madre

Vamos a rompernos la madre,
así,
sin razones ni porqués

Por el puritito gusto de hacernos daño,
de joder al otro
y sentir sus chingadazos de a grapa,
nuestras sangritas mezcladas.

Vamos a regalarnos moretones
y dolores de costillas,
a hincharnos los ojos
y mirarnos grotescos,
más pinche feos que recién nacido.

Vamos a descagalarnos sin motivo
y si sobrevivimos
vámonos a vivir juntos
para rompernos la madre
por cualquier pendejada.

jueves, 21 de febrero de 2008

Nolevilalengua

No
le vi
la lengua
...


Le vi sus ojos,
sus manos,
su sonrisa,
el cuello,
los huesitos de la cadera
las nalgas,
y el ombligo.


Pero...
...no le vi la lengua...
...y mira que se me antoja...


¿Bailaba?
Temblaba.
¿De frío?
De miedo.


Aunque...


Sus pezones me gritaban
debajo de su blusa,
parecían querer
rasgarla,
morderla,
romperla,
dejar de besarla
para salir
a saludarme
...


No sé
si lloraban de frío
o sudaban de calor,
pero gritaban
y yo,
sordo
como soy,
no les entendí
...


No supe si querían
que les cobijara el frío
o les bebiera el fuego
...


Ante la duda me detuve
y ella me desdudó
dudando.


Le di
muchos
besos
de celofán
en la boca
y ella se untó
otros tantos
en el labios.


Buscó en la bolsa trasera
de su pantalón hippie-vaquero
los besos que le había dejado
colgados
en las pestañas
y en los aretes.


Besos tramposos
y tan bien entrenados
que se
e
s
c
u
r
r
e
n
de sus lóbulos
a sus labios,
de sus ojos
a sus senos
y de su pantalón (mmm)
a su vulva,
luego vuelven a la bolsa.


Yo saqué su mano
con mi mano
y me la puse
como muñeco guiñol,
como títere transa
y comencé a acariciarla toda
con sus manos.


Tocamos sus nalgas,
agarramos sus caderas
apretamos sus pechos
y con los dedos
meñique

y anular
mordimos sus pezones
antes de penetrar
su ombligo
con el cordial,
antes de permitirme
besarse
nuestras manos
con sus muslos.


Y
yo
le daba besos
de celofán
en el cuello.


Y
ella,
sucia de sus manos
y mis caricias,
tomó un baño
y me olvidó...


Pero sé
que a veces me recuerda,
o a mis besos,
se llevó mis besos más sabrosos,
mis caricias más cachondas
en la bolsa trasera
de su pantalón
...


Debe utilizarnos
cuando tiene frío
o calor
o sed
o soledad
o simplemente
cuando quiere
recordar
aquel día
en que no le vi la lengua
...
...y mira que se me antoja...



Evolo.jpgEvolo

domingo, 17 de febrero de 2008

Egoista

Eres tan egoista…

Con tantos tristes en la calle,
melancoholizándose con cerveza oscura,
besos negados y piernas en renta...
Tú te atreves a negarme la entrada a su club…

Llegas,
te instalas en mi sala,
me preparas un sándwich
de jamón con beso y sin mayonesa
y le cambias de canal a la tele
o te pones a bailar salsa frente a mí.

Y yo me quedó con mis ganas de tristear,
sin ver el final de mi película
y sin saber bailar.

Alguien debería explicarte
que yo vivía de mi depresión.
¿Nadie te pasó mi instructivo?
Recuerdo que clarito decía en la página 23:
Para mantenerlo escribiendo, sólo añádale decepción.

Y tú llegaste con tus drogas fuertes,
según para animarme un ratito,
pero me quedé enganchado a tu mercancía.
Estoy seguro de que también decía el manual
algo sobre mi personalidad adictiva.

¿Quién carajos te dio permiso
de volverte mi color favorito?

Ahora sólo me dejas tus vacaciones
para calmar mi necesidad de nostalgia
y debo confesarte que me clavo
extrañando tu voz.

Eres tan egoísta
y yo sólo pienso en ti.

Egocinthia.jpg
Cinthia Balderas

jueves, 14 de febrero de 2008

Marcapasos

Desnudó el amor después de la menopausia
y ya no era el mismo cuerpo.
Lo descubrió 35 años más viejo,
viudo de ilusiones,
con nietos en la foto familiar
y un par de cirugías en el corazón.

Pero era el mismo amor.

Detrás de las patas de gallo
estaban los mismos ojos,
en medio de las arrugas,
la misma cosquilla en los labios
y debajo de todos los años
estaban las mismas canciones,
las fotos, los recuerdos
y las mismas ganas de hacerle un huequito
al tiempo
y a la piel.

Le arrebató los kilos de más
en un beso sin aviso
y se les tiñeron las canas,
se les desmoronaron los años
para desempolvar una noche sin estrenar
a principios de los 70
con estrellas medio siglo más cansadas.

Encontró la fuente de la juventud
y se quitó la dentadura para saborearla
hasta convertirse en un adolescente loco,
impulsivo
con un marcapasos inservible en el pecho.

La Mamá Adolescente